El juicio contra el matrimonio de Ponteareas (Pontevedra), acusado de la muerte por desnutrición de su hijo de dos años y de la delicada situación en la que se quedó su otra hija por la misma causa, quedó visto para sentencia, después de que Fiscalía mantuviese la petición inicial de 23 años de cárcel contra José Antonio Cabadas y Felisa Bienzobas, por dos delitos de homicidio, uno consumado y otro en grado de tentativa. En la segunda jornada de este juicio, el magistrado Antonio Berengua, titular de la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra aprovechó la declaración como testigos del abuelo paterno de los niños y de su tía para reprenderles por no haberse preocupado de garantizar su bienestar, indicando que ?muchas veces cuando hay situaciones duras se tiende a mirar a otro lado, cuando lo que realmente habría que hacer es ayudar?. Esta reflexión del Magistrado se produjo tras manifestar el abuelo que su nuera "no sabía ni cocinar y tenía la casa de aquella manera", y añadir que cuñada de la acusada que "era muy cochina y no atendía bien a los niños", momento en el que Antonio Berengua les preguntó "cómo no se les ocurrió pensar que los niños lo podían estar pasando mal, y podían necesitar ayuda" a lo que la mujer respondió que "cada uno iba a lo suyo". En este mismo sentido se manifestó una vecina que vivía en una casa próxima a la del matrimonio, que afirmó que veía con frecuencia a los niños y que "siempre estaban muy abandonados, como de pasar falta de comida y limpieza", pero añadió que ella no estaba en condiciones de ayudar a nadie porque no tiene muchos recursos, ?y además yo no me voy a meter en casa de los demás". Además, en esta segunda jornada del juicio declararon también por videoconferencia desde Navarra los padres y hermana de la acusada, quienes lamentaron no haberse dado cuenta de que lo que estaba pasando, llegando a afirmar incluso que hablaba con ella por teléfono muy a menudo y siempre contaba que todo iba estupendamente". Añadió que la hermana del pequeño fallecido, que también estuvo a punto de morir de hambre, se encuentra bajo su costodia "recuperada y preciosa", con cinco años recién cumplidos.