La Lei da Paisaxe y la Lei de Saúde serán llevadas a Pleno la próxima semana sin el apoyo del PP. Así se confirmó en la reunión de las respectivas comisiones este viernes. Con ocho votos a favor, de socialistas y nacionalistas, y seis en contra, el dictamen de la Lei da Paisaxe pasó un nuevo trámite parlamentario. Los populares reiteraron en una comisión su rechazo a una normativa que, consideran, supone entregar "un cheque en branco" al conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, pues el desarrollo de esta normativa será "por decreto, o que lle dé a gana a Medio Ambiente". Los populares repitieron críticas mantenidas hasta el momento pero incidieron en una, según la cual entienden que la protección significa además una disminución del "valor do patrimonio", ésto a efectos prácticos se traduce como una "expropiación encuberta". Estas fueron dos de las cuestiones esgrimidas por el PP para no dar apoyo a este texto, que consideran que es una mala copia de la ley catalana y en la que echan de menos que se dote de financiación, así como que profundice más en las medidas a aplicar, entre otras cuestiones, como el hecho de que a juicio del PP, esta ley debería partir de Ordenación del Territorio y no de Medio Ambiente, hechos que hacen detectar a los 'populares' cierta competición en el Gobierno gallego para hacerse con competencias en materia urbanística. No comparten estos argumentos socialistas y nacionalistas. La diputada del BNG, Ana Pontón, señaló que se trata de una normativa "transversal" y acusó al PP de lanzar mensajes equivocados a la ciudadanía, pues también el PP adoptó medidas de protección que, a criterio de ellos mismos, sería "expropiar á xente", claro que en ese caso tampoco se puso en marcha, de forma paralela, "ningunha política de valoración e dinamización económica en la zona". Por su parte, la socialista Laura Seara arremetió contra el diputado Jaime Castiñeiras afirmando que asume una "pose tráxica pero que resulta cómica" y que recuerda el "laconismo do señor Arias Navarro". Respecto a la expropiación encubierta de la que habla el PP, Seara explicó que es "falso e unha afirmación gravísima" que tiene como único objetivo "alarmar á poboación". Lei de Saúde PSOE y BNG dieron también luz verde en la Comisión de Sanidad al proyecto de Lei de Saúde de Galicia, que inició su tramitación parlamentaria el pasado mes de marzo, y que, previsiblemente, recibirá la aprobación definitiva en el próximo Pleno de la Cámara gallega. Finalmente, el PPdeG votó en contra del texto, a pesar de que los grupos que apoyan al Gobierno gallego aceptaron algunas de sus enmiendas de mejora. Durante el debate se evidenciaron las diferencias que existen entre los grupos parlamentarios en torno a la salud pública. De hecho, el principal escollo para que el PP aceptase el texto final elaborado por la ponencia fue la negativa de socialistas y nacionalistas a aceptar dos enmiendas que presentaron los populares para evitar "o desmantelamento" de las fundaciones públicas sanitarias y para garantizar un papel activo de la Sanidad privada. En este sentido, la diputada socialista Mar Barcón acusó a los 'populares' de intentar forzar al Gobierno a que "non leve adiante o modelo no que están pensando e volva ao do PP" y se negó a aceptar una estructura -caracterizada por las fundaciones- que da lugar "a unha Sanidade de segunda". En este punto coincidió la parlamentaria del BNG Cristina Ferreiro, quién aseguró que las enmiendas nacionalistas han contribuido a convertir el texto en una ley "viva" y que cuenta con la "participación" de todos los sectores implicados. Asimismo, Ferreiro resaltó que la norma incluye "aspectos destacables" que siempre han sido reivindicados por el BNG como el derecho al acompañante, a la intimidad de las personas, a la autonomía de decisión, o al derecho a la información, entre otros. Por otra parte, rechazó las enmiendas del PP relativas a las fundaciones, a la Sanidad privada o a la ordenación territorial aludiendo a un "choque frontal" con la "filosofía" del BNG. A pesar de las posturas encontradas que los grupos mantuvieron en el transcurso del debate, PSOE y BNG aceptaron una enmienda del PP para garantizar la "confidencialidade" de los datos relativos al paciente, regulando el acceso a los mismos a través de una norma "legal" o "persoal". Otro de los añadidos -también a petición del PP- incluido en la ley obliga a realizar las adaptaciones técnicas necesarias para que la información relativa a las historias clínicas de los pacientes esté disponible en tres idiomas -gallego, castellano, e inglés-. Asimismo, entre los derechos que se contemplan en la futura ley están, entre otros, el derecho del paciente al acompañamiento, a la intimidad, a la información y la confidencialidad, o el de no recibir información médica si así se manifiesta expresamente. También habrá garantías relacionadas con la documentación sanitaria, y las sugerencias y reclamaciones. La nueva regulación supondrá también la creación de la figura del Vicevaledor do Paciente, que se integrará en la oficina del Defensor do Pobo y será elegido, al igual que éste, por la Cámara gallega. Por eso, constituirá un cargo "independente" de la Consellería de Sanidade, ocupado por una persona de "recoñecido prestixio" que tendrá que ser acordada entre los grupos políticos.