Rocío Gestal, la mujer condenada el pasado mes de marzo a 17 años de cárcel por el asesinato de su suegra en Neda (A Coruña) en 2002 ha vuelto hoy a defender su inocencia ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). La mujer había sido hallada culpable por un jurado popular tras el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de A Coruña, cuya sentencia fue apelada por su abogado ante el TSXG. Los hechos por los que fue condenada habían ocurrido en septiembre de 2002, cuando Dolores Pereiro, de 64 años, fue brutalmente golpeada hasta la muerte con una herramienta de hierro y un machete y luego le desfiguraron el rostro con un ácido. El jurado concluyó que Rocío Gestal ejecutó el crimen e indujo a su hijo, que entonces tenía 15 años y sobre el cual la madre ejercía ?una relación patológica?, a autoinculparse del delito, por el que fue condenado en 2003. En la vista de apelación, la defensa ha pedido la absolución de Rocío Gestal o que, subsidiariamente, se acuerde la nulidad del juicio celebrado en la Audiencia y se celebre una nueva vista oral. En su opinión, el tribunal provincial ha quebrantado las normas y garantías procesales y ha provocado indefensión a su representada, al admitir como prueba en la que se basó el veredicto del jurado el testimonio prestado antes del juicio por el hijo de la condenada, que se negó a declarar luego ante la Audiencia. Además, el letrado ha subrayado la vulneración del derecho a la presunción de inocencia de la condenada y la ausencia de motivación del veredicto, puesto que no debieron tenerse en cuenta las declaraciones sumariales de madre e hijo ni la reconstrucción de los hechos por ellos efectuada. Por su parte, el fiscal ha afirmado que tanto la reconstrucción y como las declaraciones del hijo incorporadas como pruebas se han cumplido todas las garantías legales y procesales. La acusación pública ha considerado suficiente la motivación del veredicto y ha pedido, al igual que la acusación particular, que se confirme la condena en su totalidad. El juicio de apelación ha concluido con la intervención de la condenada, quien en un discurso inconexo ha afirmado que en la vista oral celebrada en marzo en la Audiencia se habían contado ?muchas mentiras? y ha asegurado que llegó a ver cómo su ex marido saludaba a una persona del jurado. La mujer ha subrayado que no ha estado ni está a tratamiento psiquiátrico, que no es ?fría y calculadora? como dijo en su día la acusación, que nunca culpó del crimen a su hijo y que no sabe quién lo perpetró. ?Estoy sentada en el banquillo porque se trataba de meter a alguien en la cárcel?, ha añadido en su defensa.