El pleno del Parlamento de Galicia aprobó la Lei de Saúde, una normativa en la que se establecen garantías para los derechos de los pacientes. Entre ellos se recogen el derecho al consentimiento informado, al acompañamiento, a la intimidad, a la información y la confidencialidad, o el de no recibir información médica si así se manifiesta expresamente. También habrá garantías relacionadas con la documentación sanitaria, y las sugerencias y reclamaciones. Para eso se creará la figura del Vicevaledor do Paciente, que será nombrado por el Parlamento y por lo tanto constituirá un cargo independiente, adscrito a la oficina del Valedor. Esta ley incluye la salud mental y la atención a las drogodependencias dentro de la asistencia sanitaria, dejando de ser consideradas como prestaciones independientes, y recoge la integración de las fundaciones privadas, creadas por el PP, en el sistema público. El PPdeG votó en contra de esta normativa porque considera que ?amenaza a equidade no acceso as prestacións sanitarias? sobre todo para las provincias del interior, según manifestó el diputado del PPdeG Miguel Santalices, quien también recriminó que no garantiza tiempos máximos de espera para pruebas diagnósticas u operaciones quirúrgicas, para las que propuso 45 y 60 días, respectivamente. Además, a su juicio y llega "en mal momento? porque se está viviendo una auténtica ?crise sanitaria?, con "colapsos" en urgencias y "conflictividade" continuada en el sector. Sin embargo, la diputada socialista Mar Barcón aseguró que la nueva ley ?mellora e amplia os dereitos da cidadanía? como el de la ?demora máxima?, que luego tendrá que ser desarrollada a través del reglamento necesario. Para Barcón se trata de una ley ?fermosa e boa? porque potencia o carácter público do sistema sanitario y está pensada fundamentalmente para garantizar los derechos sanitarios. Por su parte, la diputada del BNG Cristina Ferreiro destacó que esta normativa ?fai posible? una participación ciudadana ?real e efectiva? y establece la salud como ?un dereito fundamental das persoas e o sistema sanitario público como un ben social?. Afirmó que se trata de una ley ?urxente? para anular la vigente Lei de Ordenación Sanitaria de Galicia (Losga), de 2003, que era ?reaccionaria e ultraliberal?. Por eso, descartó las críticas de Santalices que ?só pretende alarmar? y defendió la idoneidad de esta nueva ley, al igual que Barcón, quien dijo que el diputado del PP ?parece Xosé María Aznar falando do PP en Valencia? por saber ?tantos sinónimos de colapso? y presentar una visión ?catastrofista?. También lo comparó con el ex ministro de Sanidad José Manuel Romay Beccaría, por su defensa de la sanidad privada. Enmiendas Pese a la oposición del PP, el texto aprobado incorpora 31 de sus más de 90 enmiendas, aparte de una del PSdeG y otras 11 del BNG. De hecho, socialistas y nacionalistas aceptaron en comisión una enmienda del PP para garantizar la "confidencialidade" de los datos relativos al paciente, regulando el acceso a los mismos a través de una norma "legal" o "persoal". Otro de los añadidos, a petición del grupo popular, obliga a realizar las adaptaciones técnicas necesarias para que la información relativa a las historias clínicas de los pacientes esté disponible en tres idiomas, en concreto el gallego, el castellano, y el inglés.