Una veintena de comarcas gallegas han perdido más del 25 por ciento de su población desde 1981, y sólo 12 de las 53 agrupaciones comarcales existentes en la comunidad consiguieron ganar habitantes durante este periodo, según desvela el informe "A economía galega. Informe 2007" que elabora el Centro de Investigación Económica y Financiera (CIEF) de Caixa Galicia. El estudio, presentado en Santiago, pone de manifiesto que la llegada de trabajadores inmigrantes a Galicia resulta insuficiente para frenar el "declive demográfico" que se registra en la comunidad gallega, especialmente en las zonas del interior más alejadas de la franja atlántica. Por el contrario, advierte de que 80 municipios gallegos están sufriendo --o registrarán en breve- unas perspectivas demográficas "devastadoras". Y recuerda que la presencia de jóvenes menores de 25 años en Galicia casi se ha reducido a la mitad en el último cuarto de siglo. Así, la situación más preocupante se localiza en las comarcas ourensanas de Terra de Caldelas, Terra de Trives y Baixa Limia, que desde 1981 han perdido más de la mitad de su población. En otras cinco comarcas (A Fonsagrada y Os Ancares, en Lugo; y Terra de Celanova, A Limia y Viana, en Ourense) la caída en el censo de habitantes supera el 40 por ciento en relación a 1981. En el lado opuesto, únicamente 12 comarcas de Galicia consiguieron incrementar su número de habitantes en este periodo. Las zonas más dinámicas son las áreas de A Coruña (24,3%), Santiago (22,9%), Lugo (15%), Vigo (14,2%) y Pontevedra (12,6%), aunque en este grupo también aparecen otras comarcas que han experimentado un especial impulso, como O Salnés (10,5%), O Morrazo (9,5%), A Mariña Occidental (7,9%) o Barbanza, con un incremento del 4 por ciento. El informe recuerda también que Galicia registra desde 1985 más defunciones que nacimientos, lo que provoca un crecimiento vegetativo negativo con mayor repercusión que en el conjunto de España. Sólo en el periodo 2003-2006, la comunidad gallega contabilizó un total de 116.773 fallecimientos, una cifra que supera en un 40 por ciento a la de nacimientos, y que conllevó la pérdida de 33.551 habitantes. El autor del estudio, el profesor Alberto Meixide, insistió a este respecto en que la caída de la población en Galicia supone "un problema estrutural fundamental" para la economía y la sociedad gallega, puesto que sigue provocando "un desequilibrio territorial" entre las zonas más pobladas y dinámicas, y aquellas otras donde la actividad económica se ha ido reduciendo paulatinamente en los últimos años. Perspectivas "desoladoras" Finalmente, el estudio alerta de que el proceso de despoblación seguirá incrementándose en buena parte del interior de Lugo y de Ourense. Así, el informe advierte de la "extrema gravidade" de la situación demográfica en 30 concellos gallegos, cuyo panorama "é desolador" y que han registrado una caída media en su población del 42 por ciento. En esta lista aparecen municipios como Negueira de Muñiz, Vilariño de Conso, Muras o Navia de Suarna, entre otros. Junto a esto, Caixa Galicia también llama la atención sobre la situación de otros 49 concellos gallegos, que han sufrido una pérdida de población media del 39 por ciento, y que también cuentan con un "pésimo horizonte demográfico". Su situación será similar al primer grupo "se a tendencia non se rompe, o que parece moi pouco probable", sostiene este estudio. La principal consecuencia de esta tendencia es el envejecimiento de la población gallega y, al mismo tiempo, la cada vez menor presencia de jóvenes en la comunidad. Así, el estudio de Caixa Galicia resalta que los menores de 25 años representan en la actualidad el 21,8 por ciento de la población gallega, mientras que en 1981 suponían casi el 39 por ciento de los residentes. A este respecto, la entidad financiera advierte de que este proceso de envejecimiento es consecuencia de diversos factores "que son moi difíciles de neutralizar". Y es que el informe presentado en Santiago admite que la tasa de crecimiento vegetativo ha mejorado sensiblemente desde 1999, debido a la "intensidade do fluxo migratorio" en la comunidad. De hecho, el documento recuerda que desde 1992 la cifra de personas que llegan a Galicia es superior a la de habitantes que optan por la vía de la emigración. No obstante, la primera caja de ahorros gallega reconoce que la llegada de inmigrantes a Galicia "apenas contribúe a aliviar tan alarmante situación" en el movimiento natural de la población gallega, tanto por la caída en la tasa de natalidad -del 10,2 en 1985, al 7,7% en 2006- como por el progresivo envejecimiento de la población.