El Confidencial
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José Manuel López García
Ernesto González Valdés

Adega defiende en el juicio que Acuinor habría sufrido más pérdidas si los ecologistas no parasen las obras de la planta de Rinlo

La empresa sostiene que tenía todas las licencias menos la de actividad

08-09-2008

La demanda presentada por la empresa Acuinor contra la organización ecologista Adega por la paralización de las obras de la piscifactoría de Rinlo (Ribadeo) quedó vista para sentencia, tras desarrollarse la vista oral en el Juzgado de Primera Instancia número 4 de Santiago de Compostela. Desde la empresa propiedad de Ramón Álvarez Cascos (primo del ex ministro) reclaman 30.000 euros a Adega en concepto de daños económicos por la paralización llevada a cabo por la organización en agosto de 2006, e insistieron ante la juez en que contaban con todas las autorizaciones necesarias para la realización de las obras en ese momento. Por su parte, Adela Figueroa, presidenta de Adega (demandada junto al vicepresidente, Daniel López Vispo), señaló tras su declaración que quedó demostrado que la acción de la organización no era la de dañar a la empresa sino la de garantizar la protección medioambiental, ya que la piscifactoría se encontraba situada en un Lugar de Interese Comunitario (LIC), protegido por Red Natura. El abogado de la organización, Apolinar Gómez, pidió que se desestimase la demanda. De hecho, la piscifactoría se encuentra paralizada en la actualidad, a raíz de dos autos del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia en el que se recoge que la totalidad de la parcela se encontraba en zona protegida. ?Se tivesen empezado as obras e logo llas paralizara o TSXG, veríanse obligados a demoler e o gasto sería moito maior para eles?, argumenta la presidenta de Adega, señalando que la organización fue en todo momento ?coherente coa normativa?. En la vista oral desarrollada en Santiago comparecieron responsables de la empresa Acuinor, de Adega, de empresas vinculadas (como 'Construcciones Cuiña', encargada de las obras de la piscifactoría y que reclama los gastos a Acuinor) y del Seprona. Seprona da la razón a Adega El agente del Seprona que compareció señaló que la licencia del Ayuntamiento se concedió sin el preceptivo anuncio público de resolución de la Consellería de Pesca. "Antes de dar una licencia a la ligera, deberían hacer estudios serios", señalo, añadiendo que "en otros puntos de la comunidad autónoma, con la misma protección, se denegó la licencia". En este sentido, el secretario xeral de Adega, Fins Eirexas, había equiparado la situación de la planta de Rinlo a la de Touriñán. El dueño de Acuinor, Ramón Álvarez Cascos, señaló en su declaración que la empresa había tardado dos años y medio en conseguir las licencias necesarias, de organismos como el Ministerio de Medio Ambiente, la Xunta y el Ayuntamiento de Ribadeo. La única de la que carecía, según Acuinor, era la de licencia de actividad, "sólo necesaria para cuando metes el primer pescado en la planta". Cascos señaló además que desconoce cual será la situación de la planta a raíz del nuevo Plan Acuícola. El antiguo director de producción de Acuinor, Ares Pan, relató cómo miembros de Adega habían entrado en la parcela de la piscifactoría y se habían plantado ante las máquinas, los que los llevó a parar las obras. Este caso ya fue tratado en el juzgado de Mondoñedo, que absolvió a Adega de culpa aunque los apercibió de que no volviesen a entrar en el recinto. El letrado de la empresa, en sus conclusiones, insistió en que la empresa contaba con autorización y que la planta estaba contemplada en el -derogado- Plan Acuícola (que aprobó la Xunta anterior en junio de 2006, en funciones) y en la declaración de incidencia supramunicipal. Calificó el fin de Adega de "noble" pero señaló que "hay bienes jurídicos que hay que preservar". Finalmente, afirmó que Acuinor no busca una "acción punitiva" con su demanda sino "compensatoria", indicando que "Adega se extralimitó". Por su parte, el abogado que defiende a la organización ecologista, calificó la demanda de "paripé", resaltando que los perjuicios económicos no están acreditados (Construcciones Cuiña no presentó facturas) y que Acuinor pretende "coaccionar" a Adega con su actuación. Así, reclamó que la demanda fuese desestimada y que se recoja su carácter "temerario". En su argumentación, incidió en el hecho de que la organización ecologista no tuvo "intención de daño" sino que buscaba la garantía de la protección medioambiental. Una veintena de miembros de Adega se manifestaron ante los juzgados compostelanos, portando una pancarta en la que se leía el lema "Defender a nosa terra non é delicto". El secretario xeral de la organización, Fins Eirexas, recordó que la piscifactoría de Rinlo, situada en el LIC de As Catedrais, en Ribadeo, fue un "cúmulo de irregularidades desde o seu principio". Así, acusó a las administraciones de hacer "deixadez de funcións" y de no hacer valer la normativa medioambiental. "Darlle a razón a Álvarez Cascos sería lexitimar a política de feitos consumados que coñecemos de anos atrás e que non pode continuar", afirmó. Eirexas contestó también a las críticas del conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, por calificar de "política" su oposición al Plan Acuícola aprobado por la Xunta la pasada semana. "Estivemos contra as barbaridades do PP e agora contra os do refrito actual", señaló, criticando déficits como la falta de obligatoriedad de depuradoras para los vertidos provocados por las piscifactorías que prevé el plan.





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