El PSdeG acaba de remitir una carta a todos sus cargos locales para orientar los criterios básicos que deben regir los presupuestos municipales del año que viene. Ante la situación de crisis económica, los socialistas instan a la "máxima austeridad e rigor" en las cuentas públicas aunque recogen el recurso al endeudamiento como "adecuado, en doses moderadas" para realizar inversiones prioritarias, sobre todo las de carácter social. Así, piden una "reflexión" a los directivos municipales y que hagan "pedagoxía social" siendo los primeros en dar ejemplo y en "recoñecer as dificultades das familias e cercanía cos seus problemas". El secretario de Política Municipal del PSdeG, Xaquín Fernández Leiceaga, presentó en rueda de prensa estas directrices, que incluyen la priorización de los gastos, en servicios sociales e inversiones productivas, sin congelar de manera genérica el gasto corriente, sino sólo aquellos que son de carácter discrecional, como las dietas o la dotación económica a los grupos municipales. Además, los socialistas gallegos no son partidarios de elevar los impuestos, pese a la desaceleración del crecimiento económico, porque "elevaría as dificultades das familias para chegar a fin de mes". Por el contrario, consideran que pueda dar "resultados positivos" que los concellos recurran al endeudamiento en sus presupuestos, para lo que hay que "superar as dificultades de acceso ao crédito", según Fernández Leiceaga. El diputado socialista también se refirió a la necesidad de revisar la financiación local a nivel estatal, aunque garantizó que para 2009 los concellos recibirán del Estado un 6,5 por ciento más que en este ejercicio. "O momento máis delicado para o financiamento local non vai ser o 2009, senón o 2010", advirtió, por lo que abogó por cambiar el actual modelo. También puso en valor el "compromiso municipalista" del Ejecutivo gallego, que incrementará en los próximos presupuestos los fondos incondicionales que transfiere a los concellos y ya los duplicó entre 2005 y 2008, pasando de 62 a 119 millones, al tiempo que aumentó de 45 a 300 millones los de carácter finalista que se otorgan a través de convenios. Impuesto de sucesiones Por otra parte, Leiceaga valoró la posibilidad de introducir ciertos elementos de armonización por parte del Estado en el impuesto de sucesiones de las distintas comunidades. Aunque dijo que "descoñezo que esta sexa a proposta de Solbes" se mostró partidario de que haya "elementos mínimos de soporte" en toda España para este tributo, y "despois haberá que discutir" los términos. En este sentido, dijo que "tomaría como base o que facemos en Galicia", en referencia a la rebaja introducida por la Xunta en el impuesto de sucesiones que elimina la tributación para el 90 por ciento de las herencias. Considera que este modelo "pode servir como base de partida" para "discutir unha harmonización" entre todas las comunidades.