El portavoz parlamentario del BNG, Carlos Aymerich, reclamó en Radio Líder al presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, que sostenga en las negociaciones con el Gobierno la misma ?firmeza? que demostró en clave interna para oponerse al adelanto electoral. Los nacionalistas le reprochan a Touriño que antes de iniciarse la negociación de los Presupuestos para 2009 ya avance que serán ?históricos?, y que dé por superada la subcomisión de seguimiento de las infraestructuras gallegas. Aymerich le recomienda que no se conforme con ?garantías personales o palabras? de Zapatero o de Magdalena Álvarez, como hizo Manuel Fraga en su momento con Aznar o Álvarez Cascos, porque los resultados están ahí. El BNG exige la creación de la subcomisión para hacer un seguimiento de las obras del AVE porque creen que son independientes de las reuniones que Touriño puede tener con la ministra de Fomento. Desde el PSdeG, el coordinador de los socialistas gallegos en el Congreso, Antón Louro, no teme las exigencias del BNG a la hora de apoyar los Presupuestos. Recuerda que en anteriores ejercicios los nacionalistas ya aplicaron la táctica de ?exagerar un poco? para después ?plegarse a la realidad de los hechos?. El socialista valora el 8% de la inversión total del Gobierno que se destinará a Galicia, según lo acordado por el propio Touriño y Zapatero. Aclara que aunque los Presupuestos sean más moderados por la crisis, la cantidad que recibirá Galicia estará siempre por encima de la media, y de lo que le correspondería por población y por PIB. Valora además que haya un compromiso para mantener el gasto social, lo que asegura que será muy bueno para la Comunidad. El PP, por su parte, teme que la crisis afecte al desarrollo de las infraestructuras en Galicia. El diputado popular Celso Delgado recuerda que ante un escenario presupuestario de reducción de ingresos puede haber menos inversiones para esta materia. Se queja, además, de que tras cuatro años de ?vacas gordas? presupuestarias no se haya aprovechado para relanzar estas obras, y hayan quedado más de dos mil millones de euros consignados sin ejecutar.