El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, recomendó "traballar e non enredar" sobre la llegada del AVE a Galicia? y reivindicó que a él, como titular del Gobierno, le corresponde ponerse "á fronte da maniobra". Aseguró que asume "todos os riscos" por estar en primera línea ante esta infraestructura, porque "hai que facer a casa" y eso le corresponde al presidente. Aclaró que por eso asumió el compromiso de reunirse trimestralmente con la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, para el seguimiento de las obras, lo que "algúns tildan de excesivo e outros non valoran". Pero en todo caso, "eu prefiro traballar e outros outras cousas", manifestó, reprochando tanto las críticas del PPdeG por esta comisión como la poca apreciación mostrada por el BNG al respecto. Una vez más, insistió en que el compromiso de la llegada al AVE de Galicia "é 2012 sen matices", aunque "haberá que preguntarlle ao PP por que priorizou o AVE a Asturias", cuando gobernaba en Madrid y era ministro de Fomento el asturiano Francisco Álvarez Cascos. Presupuestos Sobre la negociación de los Presupuestos Generales del Estado para 2009, Touriño destacó que Galicia es la única comunidad española que ya cuenta con la garantía de una inversión del 8 por ciento por parte del Gobierno central, "eso xa está pechado e conseguido", constató. Pero recordó que habrá un trámite parlamentario de estas cuentas públicas y espera que "se mellore todo o que se poida e haxa o máis amplo apoio a estos orzamentos por parte da Xunta". Considera que para Galicia "é bo ter uns orzamentos co maior respaldo" y pidió "que se faga ese esforzo para conseguir o máis amplo apoio" a las cuentas estatales. También manifestó que la futura financiación autonómica tiene "o enfoque necesario" para que "saia ben" para Galicia, porque el Estado ha aceptado la necesidad de financiar todos los servicios y desde la Xunta esperan que se computen la dispersión y el envejecimiento para estimar los costes. Deslindes Touriño también criticó la actitud del PPdeG con respecto a los deslindes en la costa o las expropiaciones porque intentan "pescar en río revolto". Así recriminó al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijoo, que "vai recorrendo Galicia en busca dunha plataforma" en cualquier lugar donde pueda haber un problema. Pese a la polémica que desata la aplicación de la Ley de Costas de 1988 en Galicia, el presidente de la Xunta reiteró que "é necesario desenvolvela" para "protexer o ben común, respectando os dereitos particulares". En este sentido, abogó por "buscar saída aos casos particulares" a través del diálogo y en este proceso "sobra quenes meten barullo, enredan, e buscan sacar beneficio particular". A su juicio, el problema de la costa gallega no es la normativa estatal, sino "a presión desordenada" que sufre como "herencia" de los Gobiernos del PP.