Un grupo formado por medio centenar de ganaderos derramó unos 25.000 litros de leche en la salida de la autovía A-6 (A Coruña-Madrid), a la altura de la localidad lucense de Outeiro de Rei. El transporte de la empresa lusa "A Fornecedora" procedía de la zona de Negrelos (Barcelos), cerca de Oporto, y tenía como destino la planta de envasado de la Corporación Alimentaria Peñasanta (C.A.P.S.A) ?propietaria de la marcha Larsa-, ubicada en el lugar de Robra -en ese mismo municipio de Lugo-, a poco más de tres kilómetros del lugar en el que se produjo el incidente. Este acto de protesta fue organizado por los tres sindicatos mayoritarios en el sector primario gallego -Xóvenes Agricultores (XX.AA), Unións Agrarias (UU.AA) y Sindicato Labrego Galego (SLG)- para manifestar su oposición a la importación masiva de leche foránea por parte de las industrias, con la intención de rebajar el precio de la materia prima en el mercado gallego. Para evitar que la presencia de los sindicalistas pudiese alertar a los responsables de la propia fábrica o que el conductor del camión cambiase su ruta habitual, los afiliados de Unións Agrarias se concentraron a primera hora de la mañana en la salida de la autovía en Nadela, mientras que los miembros del SLG y de Xóvenes Agricultores los esperaban en Outeiro de Rei, unos quince kilómetros más adelante. En cualquier caso, los manifestantes no exhibieron en ningún momento una actitud violenta. Simplemente, pararon el camión, situados detrás de una gran pancarta en la que se pedía ?un precio digno para la leche gallega?, y abrieron las válvulas de la cisterna para derramar su contenido. El propio conductor luso, Américo Santos, reconoció que lleva haciendo esta ruta ?casi a diario? desde hace unos cuatro años, pero hasta hoy no se había encontrado nunca ?con ningún problema?. Aunque los manifestantes optaron por vacíar un camión procedente de Portugal, responsables de los tres sindicatos convocantes afirmaron en Outeiro de Rei que el principal problema para los ganaderos gallegos es la importación de leche que están realizando las industrias desde Francia ?porque la producción del país luso es mucho menor-, para desestabilizar el mercado gallego y justificar una nueva bajada de precios en origen. El secretario de Acción Sindical de UU.AA, Javier Iglesias, afirmó que la Interprofesional Láctea Francesa está ?muy organizada? y utiliza este tipo de prácticas para regular los excedentes de producción de su mercado. Según la información que maneja este sindicato, los productores galos están exportando leche por debajo de los costes de producción, de forma que solucionan sus problemas y desestabilizan la situación del país vecino. Así, aclaró, a las industrias les resulta más barato comprar la materia prima en Francia, aunque tengan que transportarla cientos de kilómetros. Por su parte, el coordinador de Sectores Gandeiros del SLG, Xabier Gómez Santiso, recordó que en las Aduanas sólo se realiza un control sobre el volumen de importaciones, pero no sobre las cualidades de la materia prima comprada. Por ello, piensa que las industrias están adquiriendo esa leche a precios bajos aunque presente ?unas condiciones sanitarias dudosas y nadie pueda garantizar su calidad?. En ese sentido, Gómez Santiso también recordó que las industrias "realizaron más compras en el país galo durante esta campaña que en ninguna otra", mientras que el secretario xeral de XX.AA, Francisco Bello, cifró el volumen de importaciones en un 30% de la producción, o lo que es lo mismo en unos 3 millones de toneladas al año. Asimismo, los tres responsables sindicales coincidieron en afirmar que las industrias están utilizando estas importaciones a bajo coste para presionar a los ganaderos gallegos, con constantes amenazas sobre nuevas bajadas de precio o anunciando que dejarán rutas de recogida de leche en Galicia. Precios y nuevas protestas Francisco Bello subrayó que este acto de protesta no es más que un aviso, porque los sindicatos no descartan nuevas medidas de presión ?si las industrias no aceptan sentarse en una mesa para hablar de precios dignos en este sector?. De hecho, recordó que estas prácticas no afectan únicamente a la leche líquida, sino también a los productos elaborados, por lo que las próximas actuaciones sindicales podrían centrarse en las empresas de ?distribución?, que avalan con su estrategia comercial el ?dumping? de los productores franceses. Los sindicatos piensan que a estas alturas del año las industrias no pueden ni siquiera plantearse nuevas bajadas en los precios de la leche, con la excusa de que ?tienen los almacenes llenos y de que ha disminuido la demanda?, porque en otoño, históricamente, se produce una bajada en la producción que siempre lleva asociado un aumento en la cotización de la materia prima en origen. Para las organizaciones agrarias no es asumible que ?las industrias batan el récord de importaciones y, al mismo tiempo, estén anunciando que dejarán de recoger leche en Galicia o que bajarán los precios para adecuarse a la situación de mercado?. Javier Iglesias afirmó que estas prácticas ?están asfixiando a los ganaderos gallegos y desequilibrando el mercado interno?, por lo que encontrarán respuesta en la propia acción sindical. Derraman leche de un camión de recogida en Chantada Un camión de recogida de leche de la empresa Taboada S.L fue objeto durante la noche del domingo de lo que puede ser un acto vandálico o una acción reivindicativa de los ganaderos lucenses por los bajos precios de la materia prima en origen. Según fuentes consultadas por AGN, autores desconocidos abrieron las válvulas de la cisterna y derramaron unos 8.000 litros, a la altura de lugar de Bazán, en el municipio de Chantada. Aunque las tres organizaciones agrarias mayoritarias en el sector primario ?XX.AA, UU.AA y SLG- protagonizaron este lunes un suceso similar, al derramar unos 25.000 litros de leche de un camión procedente de Portugal, ninguna de ellas se responsabilizó de lo sucedido en Chantada y todas negaron su participación directa en los hechos. En cualquier caso, fuentes sindicales también reconocieron que este suceso no los cogió por sorpresa, dado que esperan actuaciones similares en las próximas semanas si no se llega a un acuerdo de precios con las industrias del sector, porque los productores están ?hartos?. Según los sindicatos, la empresa que fue víctima de esta agresión es un primer comprador que trabaja para otra industria. Los propietarios de la firma calcularon el valor de la leche derramada en unos 3.000 euros.