La diferente interpretación sobre las inversiones que destinan a Galicia los Presupuestos Generales del Estado para 2009 quedaron de nuevo patentes en la sesión de control al Gobierno en el pleno del Parlamento. Mientras para el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, estas partidas "blindan para sempre" el AVE gallego y su llegada en 2012, para el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijoo, son "as contas da leiteira". Touriño insistió en reafirmar el compromiso del Gobierno estatal con las grandes infraestructuras gallegas asegurando que el proyecto estrella, el tren de alta velocidad, "queda certificado" porque "ten os cartos necesarios" para que su tramo central, el de entrada desde la Meseta, esté totalmente licitado en 2009. Así, reiteró que "queda garantido plenamente" con las partidas previstas de 250 millones de euros entre Ourense-Lubián, más los 400 millones que corresponderán a Lubián-Zamora. Por eso, para Touriño está claro que los presupuestos estatales para 2009 "desminten a descalificación e a invocación á catástrofe" del PPdeG que "querían que fosen fallidos e recortados" para Galicia. Recordó que estas inversiones públicas "duplican" las del último año de Gobierno del PP, pasando de aquellos 1.000 millones a 2.020 millones de euros, y demuestran que estamos "noutro Goberno e noutra maneira de facer política". Feijoo hizo unos cálculos muy distintos sobre la inversión para la comunidad que contemplan los PGE y dijo que a este ritmo harán falta 10 o 12 años para terminar el AVE, por lo que "non chegará ata 2018 ou 2020". Aseguró que en los últimos años el Estado dejó 1.700 millones de euros sin ejecutar en Galicia, por lo que las cifras de Touriño "a súa credibilidade son o conto da leiteira e estas son as contas da leiteira". El presidente del PPdeG puso como ejemplo la obra inaugurada este miércoles por Touriño, el puente sobre la ría de Ribadeo de la Autovía del Cantábrico (A-8) para afirmar que "nos minte", ya que había anunciado que estaría terminada en 2009 y ahora el horizonte ya es para 2011. Además, insistió en que las inversiones para Galicia "baixan o 4 por cento", dado que sólo suben un 0,7 por ciento en términos nominales, a lo que hay que descontarle el 4,7 por ciento de incremento del IPC.