Los diputados del PPdeG abandonaron durante unos diez minutos el hemiciclo, tras decir el portavoz parlamentario del BNG, Carlos Aymerich, desde la tribuna que "a cabra sempre tira ao monte" al igual que los'populares a su "código xenético conservador e reaccionario" y afimar que "veñen do franquismo". Estos calificativos, pronunciados cuando se encontraba interviniendo en el debate de una iniciativa del grupo de la oposición, provocaron un intercambio de comentarios entre Aymerich y las bancadas del PP entre los que figuró la alusión de diputado nacionalista a la "pastilla" que debían tomar los populares. Los parlamentarios de la oposición dejaron sus escaños para no volver hasta que acabó la intervención del representante nacionalista, quien ironizó con que habían ido a "tomar o café". En el conflicto tuvo que terciar la presidenta del Parlamento, Dolores Villarino, que tampoco escapó a las críticas de Aymerich, quien le reprochó actuar como "presidenta do PP". Villarino atendió la reclamación de Ruiz Rivas para retirar del diario de sesiones las descalificaciones de Aymerich y rechazó concederle a éste un turno de palabra para replicar. Ruiz Rivas fue el único que permaneció en el hemiciclo de su grupo para explicar esta abandono en base a que hubo "alusións plenamente atentadoras contra a dignidade" de su partido, y aseguró que "non imos permitir que se nos relacione ou se nos diga que vimos do franquismo" porque "nós nacimos na democracia e sempre defendimos a democracia". En este momento, se oyó al diputado del BNG Bieito Lobeira reclamar al PPdeG desde su escaño que "condenen o franquismo". El representante popular añadió que no se puede aludir el código genético a nivel político porque "é inherente á persoa" y "todos temos o mesmo cromosoma, x e y, e G, Z, ou Ga", en referencia a las siglas usadas para la denominación de Galiza y del BNG. Además, recordó que ningún grupo de su partido tuvo que decir en una asamblea que abandonaba oficialmente la violencia, aludiendo también al entorno nacionalista, y afirmó que "somos tan demócratas e tan galegos como calquera". El portavoz nacionalista pidió la palabra para responder a estos "termos ofensivos", pero Villarino le negó esta posibilidad de manera contundente descatando que hubiese ninguna referencia ofensiva. El revuelo que se montó en ese momento fue acallado por la presidenta reclamando, sobre todo a los diputados del BNG, que se "mantenga en silencio" y que "respecten á Cámara e aos cidadáns, que é aos que representamos".