Por la política aplicada en 16 años de Gobierno, por la política lingüística, por detectar un afán privatizador y de beneficio a la empresa privada... Por todo, en general, el vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, arremetió en su intervención en el Debate sobre el Estado de la Autonomía (no agotó el tiempo, le sobraron casi dos minutos) contra el Partido Popular gallego y su líder, Alberto Núñez Feijóo, al que por otra parte, instó a sumarse a un acuerdo para alcanzar un Estatuto de Nación para Galicia y también para proponer al Gobierno central una fórmula de financiación que beneficie no sólo a Galicia, sino a todas las comunidades. El número dos del Gobierno gallego lanzó, de hecho, estas dos propuestas de consenso. Para retomar las negociaciones sobre un nuevo Estatuto, Quintana afirmó que el "acordo é posible" dejando a un lado las diferencias partidistas y reconoció que el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, le había manifestado su "vontade de acordo" esta misma mañana. "Pídolle, señor Feijóo, que se sume a ese esforzo, dende hoxe mesmo", para retomar el diálogo y que Galicia cuente, en la próxima legislatura, con un nuevo Estatuto, aseveró un Quintana que apeló a los "cambios no seu partido" que "no seu momento limitaban a súa capacidade para chegar a acordos". A juicio del vicepresidente gallego, el nuevo texto debe pivotar sobre cinco principios, que parten de alcanzar el consenso o, si no es posible en lo que queda de legislatura, que los partidos incorporen en sus programas electorales la propuesta de pactar y aprobar un nuevo estatuto en el primero año del próximo gobierno. A partir de ahí, propone que el texto recoja un modelo de financiación propio para Galicia; que transforme en ley "o compromiso político" de que las grandes infraestructuras estarán operativas en 2012 y convertir en ley "dereitos sociais de cuarta xeración" como el complemento autonómico de las pensiones o el salario de la libertad. El quinto pilar de la propuesta formulada por Quintana se basa en el reconocimiento del carácter nacional de Galicia, "sen condicións nin vetos por parte de ninguén". Respecto a la búsqueda de un nuevo modelo de financiación, el nacionalista aseguró que convocará esta misma semana a los grupos parlamentarios para elaborar un modelo de financiación que se debe basar, a su juicio, en la estabilidad, la suficiencia, el respeto a las competencias autonómicas, la globalidad y la determinación de los recursos a distribuir. Quiere que la propuesta llegue a la Administración del Estado, pero afirma que el objetivo no es que "só sirva ao noso país senón ao conxunto" de las comunidades españolas, pues "Galiza pode exercer o autogoberno e ademais dar exemplo diso", aseveró. Críticas al PP Si Quintana arremetió en su intervención contra el PP lo hizo por diversos temas y en diferentes sentidos. A modo general, le auguró malos resultados por una política de "excesos apocalípticos e o catastrofismo tremendista". Al contrario, le explicó que la función de la oposición consiste también en la "definición construtiva de alternativas" y no en buscar las diferencias entre PSOE y BNG porque "as poden atopar sen facer grandes esforzos intelectuais". Especialmente crítico fue al abordar la cuestión cultural y lingüística. "O que lles amola é a existencia mesma da cultura galega", le espetó Quintana a Feijóo, a quien culpó de extender una "mentira" como que "en Galiza exista un estado de excepción lingüística no que se vulneran os dereitos dos galegos castelánfalantes". Les aconseja, de hecho, un "radical cambio de rumbo se non queren tornarse en seres estraños na súa propia terra". Al hacer un repaso por las acciones puestas en marcha desde las consellerías nacionalistas, Quintana manifestó que entendía que al PP no le gustasen, aludiendo a que si rechazan las políticas aplicadas por los nacionalistas es porque "é un recordatorio do que non fixeron vostedes", en alusión a galescolas, a normalización lingüística o al concluso eólico que, ahora, explicó, es "transparente e rexido polos intereses do país". El vicepresidente gallego también un margen para la autocrítica, pese a señalar que en el Gobierno "imos con sentidiño polo bo camiño". Reconoció que "hai moitas cousas que temos que facer mellor porque a xente nolo pide e nolo demanda" y prometió que "imos redobrar esforzos". En ningún caso, explicó, aplicarán "as receitas da dereita para saír da crise", abaratando el despido y bajando los impuestos a los que más tienen.