El Confidencial
radiolider Buscador de noticias buscar en google
José Manuel López García
Ernesto González Valdés

El parricida de Alba ha pasado a disposición judicial

21-10-2008

Un joven de 32 años, Juan G.R., se entregó la pasada madrugada a la Guardia Civil confesando ser el autor de la muerte de su padre, a quien asesinó a golpes con una barra de hierro, durante el transcurso de una disputa familiar que tuvo lugar en una vivienda situada el lugar de Touceda, en la parroquia pontevedresa de Alba, y tras lo cual fue detenido por agentes de la Policía Nacional. Según indicaron fuentes policiales, el suceso tuvo lugar a las 23.15 horas de la pasada noche del lunes, cuando por causas que se desconocen, el joven, que se encuentra en tratamiento desde hace unos meses por diversos problemas psíquicos, se abalanzó sobre su padre, Juan Galván Magariños, de 65 años, que en ese momento estaba viendo la televisión, golpeándolo en reiteradas ocasiones con una barra de hierro hasta que acabó con su vida. Cuando la madre, que presenció la agresión, logró escapar, Juan G.R. la siguió con su coche, con el cual atropelló a una vecina, que sufrió heridas graves de las que se recupera en el Hospital Montecelo de Pontevedra, y posteriormente se empotró en el muro de una vivienda situada a unos 200 metros del lugar de los hechos. Después, el agresor se dirigió a las inmediaciones de la carretera PO-531, que une Pontevedra con Vilagarcía de Arousa, en donde, ensangrentado, pidió a un conductor que lo llevase hasta la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra, donde se presentó voluntariamente y confesó ser el autor del crimen, y en cuyos calabozos permaneció hasta que la Policía Nacional se hizo cargo de su custodia como responsable de la investigación del homicidio. Según informó la Policía Nacional, a Juan G.R., se le imputa un delito de homicidio doloso, por la muerte de su padre, y otro de lesiones, por el atropello de su vecina, y será puesto a disposición judicial en las próximas horas, aunque dependiendo de su declaración y del avance de la investigación, podría retrasarse hasta el miércoles. Conmoción entre los vecinos El suceso causó una profunda conmoción en Alba, ya que la familia era bastante conocida en esta parroquia pontevedresa. Numerosos curiosos se acercaron la pasada noche al lugar de los hechos y no daban crédito de lo sucedido, ya que aseguraban que el agresor "era un muchacho tranquilo y nunca había mostrado agresividad", aunque reconocían que estaba atravesando una "profunda depresión" desde hace unos meses, motivada "porque no encontraba trabajo y había sufrido un desengaño amoroso". En este sentido, un primo de Juan G.R., aseguró que el joven ya no vivía con sus padres, "aunque los visitaba a menudo, ya que venía de vez en cuando a buscar algunas cosas", y que fue durante una de sus últimas visitas, el pasado sábado, cuando sus progenitores detectaron más agresividad de lo normal e incluso su madre "me llamó llorando y me pidió que le ayudara porque las cosas le iban mal y estaba contra sus padres a los que acusaba de tratar de envenenarlo". "Se le había metido en la cabeza que trataban de hacerle daño e incluso había dejado de tomar la medicación que le habían recetado para la depresión porque aseguraba que le estaba haciendo daño", afirmó el primo del agresor, que explicó que el fallecido "estaba pacíficamente viendo la televisión en pijama y aunque intentó defenderse no fue capaz, sólo atinó a decirle a su mujer que corriese, escapase y pidiese ayuda, y visto lo visto fue lo mejor que pudo hacer, porque también iba a por ella". El entierro de Juan Galván Magariños se celebrará este miércoles a las 17.00 horas en la Iglesia Parroquial de Santa María de Alba (Pontevedra).





www.galiciadiario.com no se hará responsable de los comentarios de los lectores. Nuestro editor los revisará para evitar insultos u opiniones ofensivas. Gracias