Para pedir el “último esforzo” con el que conseguir un “grande resultado” el día 1, el candidato del BNG a la Presidencia de la Xunta, Anxo Quintana, escogió un barrio con carga sentimental: el del Calvario vigués, donde se crió. Allí proclamó, ante decenas de simpatizantes, que “non é o momento de desfallecer” sino de “apretar os puños, os dentes e botar a última carreira” hacia las urnas.
A unos metros de la casa en la que sus padres tenían una droguería –-ahora 'tomada' por el Banco Popular-, el candidato llamó a ofrecer “limpeza, traballo, orgullo e cariño polo país” frente a la “campaña da difamación” del PP. Tras criticar los “ataques despiadados, mentirosos e infames” sufridos por los nacionalistas desde las filas ‘populares’, Quintana defendió que la campaña del BNG había sido de propuestas, frente a la del líder del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo, que se “oculta” y “negouse a debatir”.
En este sentido, pasó al ataque directo y solicitó al dirigente del PPdeG que diese explicaciones por haber firmado un convenio con un medio de comunicación –-“La Voz de Galicia”, especificó después-- en las pasadas elecciones autonómicas para que publicasen informaciones favorables sobre él. “Para que falaran ben del”, señaló, añadiendo que, si alguien tenía dudas al respecto, podían comprobarlo en el Registro de convenios de la Xunta. Siguiendo con las críticas a Feijóo, subrayó que “ten moito pasado e pouco futuro”, censurando que, con su negativa, ha dejado a Galicia “sen debate” y reclamándole que debería dar explicaciones por la “trama de corrupción que cada vez se achega máis á médula do PP”.
Quintana volvió a resaltar que las elecciones del día 1 son gallegas, por lo que es oportuno apostar por la fuerza política “propia do país” y que en vez de ofrecer una “Galicia oscura e de paparazzi” posibilite que se consolide una “Galicia respectada en Madrid e no mundo”. No obvió las referencias a su barrio de infancia y adolescencia -–de hecho, inició el paseo procedente de su casa familiar-, y resaltó el trabajo de humanización llevado a cabo en los últimos años desde las instancias municipales. De hecho, una mujer felicitó al BNG “por isto, por isto” (golpeando el pavimento con su bastón) frente a lo estrecha y cargada de tráfico que era la calle anteriormente.
Sus convecinos no le fallaron, aunque hubo comentarios para todos los gustos y se escuchó algún “que vaia no yate a pasear”, en referencia a las fotos difundidas el miércoles en algunos medios de comunicación. Gritos de “presidente, presidente” y elogios como el de una mujer mayor que lo agasajó con un “vostede debería ser o presidente porque se leva moi ben cos vellos” acogieron a un sonriente Quintana, que repartió besos y autógrafos.
"O DE BARBAS"
Incluso compró un cupón de la ONCE y se lo regaló a un viandante. En su paseo tuvo tiempo para escuchar reclamaciones –remitió una sobre la Ley de Dependencia al delegado del ramo y se mostró comprensivo con la situación de las viudas-, incluida la de una mujer que le reclamaba sobre asuntos de Urbanismo que no son de competencia nacionalista porque era “o de barbas”.
“Míroo sempre pola tele”, comentó un viandante haciendo gala de la indiferenciación viguesa entre ver y mirar; mientras otra mujer señalaba que “os traballadores teñen que estar co BNG, non co Partido Popular”. Asimismo, hubo quien pidió una sala para poder bailar --haciéndose eco del cierre de la 'Nova Olimpia'-- y quien se interesó por el motivo de que las pensiones gallegas sean las más bajas del Estado. "Y eso que yo vivo como un general", aclaró. Docentes del cercano colegio de ‘O Pombal’ le solicitaron más ayudas y hasta tuvo recuerdos alaricanos: los de una mujer cuyos suegros residen en la villa natal del candidato.
INDEPENDENTISMO, NI SÍ NI NO
Tras el mítin callejero –en el que el candidato tuvo como escalón una rejilla de refrescos--, Quintana respondió a las preguntas de una emisora radiofónica catalana sobre la comparativa entre el nacionalismo catalán y gallego. Pasando al castellano, el candidato respondió que “son diferentes” pero comparten la idea de transformar el Estado español en un “Estado plurinacional”. Además, preguntado por si el BNG tenía vocación independentista, Quintana respondió que no son una “fuerza política independentista” pero tampoco “anti-independentista” sino que su objetivo primordial es que Galicia tenga un reconocimiento como nación dentro del Estado. En el paseo, Quintana estuvo acompañado por cargos del BNG y miembros de la candidatura, como Teresa Táboas y Carme Adán. También estaban presentes, entre otros, el teniente de alcalde de Vigo, Santiago Domínguez.