El líder de la UPG, Francisco Rodríguez, considera que la situación del BNG está "encarrilada" después del Consello Nacional en el que dimitió la actual Executiva y se acordó la celebración de una Asamblea Nacional para el próximo 10 de mayo. Rodríguez, miembro de la dirección que renunció a su cargo el pasado sábado, cree que el Bloque ha acertado apostando por la "unidad" e iniciando un debate colectivo "lo más hondo posible" que les permitirá llegar a conclusiones prácticas y acuerdos que todos van a respetar. Esta nueva etapa no implica, aclara, que no haya matices dentro de la organización, pero considera descartado cualquier "peligro de escisión". Sobre todo, explica, porque todos en el partido comparten que Galicia tiene que tener un instrumento político propio y que su construcción ha llevado muchos años, "como para tirarlo todopor la borda".
Tras el período de reflexión iniciado en el BNG, el líder de la UPG apuesta por realizar una "política de oposición contundente" que incida en los contrastes políticos, combatiendo las medidas del nuevo Gobierno con "armas de carácter social". Rodríguez tiene claro que tras el paso por el bipartito, su partido necesita "restaurar cierto deterioro en su imagen": defendiendo las cosas que se hicieron bien desde el Gobierno y recuperando la relación con organizaciones sociales, básicamente las nacionalistas. Toda esta estrategia cree que debe estar pilotada por una direción del BNG "lo más leal posible" a los principios del nacionalismo y a la propia organización.
Respecto a la relación con el PSOE, Rodríguez considera imprescindible que se guíe por criterios de política interna gallega y que cada uno mantenga su perfil político sin entrar en una guerra mutua que sólo esté guiada por el "protagonismo mediático".
ANSEDE
También en Radio Líder, el secretario de Organización
en funciones, Alberte Ansede, destacó que el debate en el Consello Nacional del
sábado fue “claro, contundente”, pero también “muy respetuoso y democrático”. El
BNG realizó un análisis realista de la situación política para después perfilar
su nuevo papel en la oposición y tomar decisiones que le permita, según Ansede, prepararse
para esta nueva etapa.
Para evitar el vacío de poder hasta la
celebración de la Asamblea,
los quince miembros de la
Ejecutiva continuarán en sus puestos en funciones, aunque
será el propio Consello el que tome las decisiones políticas.
Ansede prefiere, por el momento, no hablar de
los líderes que podrían conformar esa nueva ejecutiva. Primero, insiste, es
necesario centrarse en las ideas. “Hay que tomar nota de lo que pasó, corregir
todo lo necesario, y será entonces cuando tendremos que hablar de personas. Primero
el programa y después las personas”, aseguró.