La Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado a un año de prisión y seis de “inhabilitación absoluta” a L.A.G.A., un funcionario del Centro Penitenciario de A Lama (Pontevedra), que estaba acusado de ofrecerle a una interna de la prisión una serie de beneficios penitenciarios, a cambio de mantener con él relaciones sexuales.
El Tribunal considera probado que a finales de 2005 y principios de 2006, el acusado intentó mantener relaciones sexuales con una de las reclusas del penal pontevedrés, ofreciéndole a cambio un trato de favor, pero la mujer se negó, por lo que éste le aseguró que le iba a hacer la vida imposible en prisión.
En la sentencia, el magistrado de la Sección Cuarta de la Audiencia pontevedresa considera que la declaración de la víctima es suficientemente “sólida y sin ambigüedades” como “para desvirtuar la presunción de inocencia del acusado” y destaca que en la mujer no se aprecia “resentimiento ni venganza por una relación pasada”.
Además, el juez hace hincapié en la existencia de un informe redactado por el subdirector del penal, en donde este reconoce que “si bien no me reconoce abiertamente lo dicho por la interna, si da a entender que algo hay, por lo que se le advierte de que si vuelve a molestar a la interna, la dirección tomará cartas en el asunto”.
Por todo ello, la Audiencia considera a L.A.G.A. culpable de un delito de abuso en el ejercicio de funciones de un empleado público y se le condena a un año de prisión y seis de inhabilitación.