El BNG de Fene ha dado por rota la coalición de gobierno que socialistas y nacionalistas mantenían en el ayuntamiento de Fene desde las elecciones municipales de 2007. Los 5 concejales del Bloque dejan así en minoría al alcalde del PSdeG, Iván Puentes, cuyo grupo cuenta con 6 ediles además del regidor. El portavoz del BNG en el municipio, Manuel Polo, anunció esta tarde la decisión que ayer tomó por unanimidad la asamblea local de la formación.
Polo señala que la "falla de alternativas" del gobierno de Puentes y la "parálise administrativa" a la que está sometiendo al ayuntamiento en los dos últimos años en áreas fundamentales como el urbanismo, la hacienda o el personal justifican la decisión de la militancia de "abrir unha nova etapa" en la participación municipal de los nacionalistas, dejando el equipo de gestión municipal.
El portavoz nacionalista mostró como indicio "preocupante" del "abandono" de los socialistas el hecho de que pasado el ecuador del año, el ayuntamiento siga sin tener presupuestos para 2009, y que la concejalía de Facenda -dirigida por el PSdeG- todavía no haya convocado la primera reunión para tratar la elaboración de las cuentas. "Falta compromiso e lealdade do alcalde coa cidadanía de Fene e hai un abandono total da xestión e a atención directa á xente" denunció Polo, que señaló a AGN que su grupo y la militancia local "non podían compartir por máis tempo esta maneira de gobernar".
Desde el BNG esperan que su salida del gobierno sirva de "revulsivo" a los socialistas, para que se "poñan as pilas" y la alcaldía empiece a funcionar. Polo aseguró que su formación seguirá "traballando por Fene" y que "favorecerá a gobernabilidade do concello" porque su objetivo "non é ser un obstáculo". "O PSdeG ten unha maioría simple na corporación e toda a lexitimidade do mundo para ter a alcaldía, así que que ningúen vexa tras a nosa decisión manobras orquestadas" aclaró.
El grupo de gobierno en Fene queda a partir de ahora sustentado por 7 ediles socialistas, mientras que la oposición municipal estará compuesta por 5 concejales del BNG, 4 del PP y 1 de Izquierda Unida. Con la decisión tomada ayer y anunciada hoy, los nacionalistas salen del gobierno del ayuntamiento de Fene por primera vez en 30 años. Socios de los socialistas desde las últimas municipales, antes de la cita electoral de 2007 la formación frentista había ostentado la alcaldía durante 28 años a través de la figura de Xosé María Ribera Arnoso.
El BNG local transmitió su decisión de abandonar el gobierno municipal a la organización comarcal de la formación y a la Executiva Nacional, aunque aclaran que en ningún caso han tenido que recibir la aprobación de estes organismos, ya que la asamblea local es "soberana" en sus acuerdos.
TRANQUILIDAD EN EL PSdeG
Por su parte, en una rueda de prensa posterior, el PSdeG de la localidad ferrolana quiso lanzar un mensaje de tranquilidad a los vecinos de Fene, incidiendo en que la estabilidad está garantizada. Conscientes de que habrá dificultades en la gestión diaria, tienden la mano a acuerdos con la oposición. En relación con la necesaria reestructuración a la que obliga la nueva situación, está prevista una asamblea de análisis para la jornada de mañana, y el jueves se darán a conocer los cambios.
Los problemas de sintonía entre BNG y PSdeG se agudizaron en los pasados días, y el regidor de la localidad, Iván Puentes, ya había pedido a los nacionalistas el "cese da confrontación" y una postura de "lealdade" para mantener el pacto de gobierno, ahora roto. Se produjo, según los socialistas un "choque" entre los intereses "lexítimos" de cada grupo, en el que el PSdeG detecta continuismo por parte de los nacionalistas frente a la intención de reforma y "avance" de sus propuestas.
PPDEG: "LOS BIPARTITOS NO FUNCIONAN"
Por su parte, el PPdeG manifestó hoy que la ruptura de la coalición de gobierno formada por PSOE y BNG en el concello coruñés de Fene "demostra" que los bipartitos "non funcionan". El PP recordó que la ruptura de esta coalición es ya la "terceira" que se produce en los últimos diez días, a la vista de los casos de Vilariño de Conso y Gondomar.
Así las cosas, los populares entienden que los hechos acaecidos hoy son "unha proba máis" de que la coalición entre estas dos fuerzas políticas "non só non é fructífera, senón que é nociva para os intereses dos veciños". Tras la victoria del PP en las elecciones autonómicas del pasado 1 de marzo, la formación afirma que desde entonces "os enfrontamentos" entre ambas fuerzas políticas "multiplicáronse", de manera que los pactos se están "resquebraxando".
En una nota remitida a los medios, el PP tacha la unión entre BNG y PSOE de "antinatural" y de "condenada ó fracaso", afirmando que se sustenta únicamente "no seu odio conxunto ó PPdeG". A su entender, los ciudadanos son los últimos perjudicados por la "inoperancia" de las coaliciones, vaticinando que este tipo de enfrentamientos "repetiranse" de forma cada vez más frecuente cuando se aproximen las municipales de 2011.