Estados Unidos suspendió sus actividades militares conjuntas con Honduras, después del golpe militar del pasado fin de semana, lo que afecta al destacamento que tiene desplazado en el país centroamericano.
Según indicó el Servicio de Prensa de las Fuerzas Armadas estadounidenses, 600 soldados de Estados Unidos en la Base Aérea Soto Cano, en Honduras, están confinados a su guarnición y "no conducen ejercicios con los militares hondureños".