Agentes de la Guardia Civil adscritos al Seprona sorprendieron a cinco personas que intentaban descargar vieira supuestamente tóxica desde un barco amarrado en el puerto coruñés de Fisterra. Los presuntos autores de los hechos estaban manipulando dos barreños de plástico que contenían 429 unidades del bivalvo, lo que supone unos 60 kilos.
En la actualidad su captura está prohibida, ya que supera los controles de toxicidad establecidos. Aunque los hechos ocurrieron el pasado 25 de junio, el Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino de Galicia confirmó este martes que las vieiras no eran aptas para el consumo, por lo que la Guardia Civil imputó a las cinco personas un delito contra la salud pública. Los acusados pasaron a disposición del Juzgado de Instrucción Número Uno de Corcubión.