El Confidencial
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José Manuel López García
Cartas al Director

INFORME

Greenpeace alerta de que 17 espacios protegidos de la costa gallega están amenazados

07-07-2009 20:53:53

Diecisiete espacios naturales protegidos de la costa gallega están en situación de peligro, según denuncia la novena edición del informe 'Destrucción a Toda Costa' elaborado por Greenpeace. El área de As Catedrais, en Lugo, el complejo de Corrubedo, en la provincia de A Coruña o el conjunto Ons-O Grove en Pontevedra son algunas de las zonas que, a pesar de estar bajo distintas figuras de protección ambiental, están sometidas a presiones que ponen en riesgo su conservación. El urbanismo desmesurado, la construcción de infraestructuras y la contaminación son las amenazas que se ciernen sobre estos 17 parajes.

En su informe, la asociación ecologista alerta de que "el hormigón y el cemento van ganando espacios" en la costa gallega, aunque se trata de la segunda comunidad con mayor porcentaje de franja litoral protegida, por detrás de Catalunya. En concreto, Galicia cuenta con 889 kilómetros de costa con protección, el 52'3% de sus casi 1.700 kilómetros de litoral. Y es que de nada sirve poner territorio bajo un marco legal restrictivo si la normativa no se pone en práctica, denuncia Greenpeace.

De las 17 las zonas de la costa gallega en riesgo recogidas en 'Destrucción a Toda Costa 2009', 3 se encuentran en la provincia de Lugo, 6 en la de Pontevedra y 8 en A Coruña. Greenpeace ha contabilizado en su informe que estas áreas se ven amenazadas de forma directa o en el entorno de sus límites de protección por la construcción de 33.439 viviendas, 5 puertos, 8 polígonos industriales y 4 campos de golf.

Galicia es, tras Valencia y Andalucía, la comunidad autónoma de España con más zonas en peligro. En total, en todo el Estado están bajo amenaza 120 espacios litorales protegidos, más de la mitad de los que existen actualmente, 233. El informe de la asociación realiza por primera vez una revisión de todos ellos, repartidos a lo largo de los más de 8.000 kilómetros de costa con los que cuenta España.

URBANISMO DESMESURADO

La presión urbanística es uno de los grandes peligros. Según recoge el documento, en toda la historia de los 86 municipios costeros de Galicia se han construido 816.000 viviendas. Los ecologistas alertan de que actualmente los ayuntamientos estarían recalificando suelos en operaciones que llevarían a la edificación de otras 680.000 viviendas más en los próximos años, más que las previstas en la Costa del Sol. Algunas de las áreas sobre las que pesa con más fuerza esta amenaza según la organización serían por ejemplo el entorno del río Ouro (Lugo) por la construcción desordenada o las zonas de A Ramallosa y las Illas Estelas por los PXOM "desmesurados" de Nigrán y Baiona.

AMENAZA DE LA ACUICULTURA

Otro de los peligros que Greenpeace detecta sobre el litoral gallego se deriva el Plan Sectorial de Acuicultura aprobado el año pasado, que la organización califica como "una de las mayores amenazas directas". El plan prevé un aumento de 755.000 metros cuadrados de superficie de piscifactorías, hasta alcanzar un total de 3 millones cuadrados en toda la comunidad.

En la práctica, esto supone la construcción de 13 nuevas plantas y la consolidación de otras 11, todas ellas en la franja de los 200 metros desde la ribera del mar y algunas directamente en Red Natura o en otros espacios naturales protegidos. La asociación habla incluso de un proceso de "privatización encubierta del litoral".

Greenpeace, que recuerda que el citado Plan acumula más de 1.000 alegaciones en contra, tanto de asociaciones como de particulares, remarca como especialmente preocupantes la construcción de una "macropiscifactoría" de 300.000 metros cuadrados en Cabo Touriñán (Muxía), otra de 200.000 metros cuadrados en Malpica y otra de 217.000 metros cuadrados en Camariñas.

INFRAESTRUCTURAS PORTUARIAS

La construcción de otro tipo de infraestructuras también ponen en riesgo lugares de protección, especialmente en lo que se refiere a la construcción o ampliación de instalaciones portuarias. Greenpeace critica que el Plan Director de Instalaciones Náuticas-Deportivas elaborado por Portos de Galicia prevea aumentar en un 300% el número de amarres en un horizonte apenas superior a los 10 años, a pesar de que ya existen más de 11.500 amarres en toda la comunidad, y de que el número de matriculaciones de embarcaciones cayó un 13'3% en 2008. La asociación advierte que aumentar las superficies portuarias implicará "incrementar la contaminación por hidrocarburos y metales pesados en una costa ya intensamente degradada".

El área de As Catedrais, y concretamente Ribadeo, sería una de las áreas amenazadas por este tipo de actuaciones con la construcción de una nueva terminal de carga y la ampliación del puerto deportivo. El puerto deportivo de Foz es otra de las preocupaciones denunciadas por Greenpeace, que también recoge en su documento de 2009 que la construcción del Puerto Exterior de Punta Langosteira, en Arteixo (A Coruña) está confirmando las alarmas que los ecologistas encendieron en su informe de 2004 en torno a su viabilidad, y califican las obras como "una de las actuaciones más nocivas de todo el litoral español".

CAMPOS DE GOLF Y CONTAMINACIÓN

Otros de los ejemplos citados por Greenpeace como amenazas directas a espacios naturales protegidos van desde la construcción de una estación depuradora de aguas residuales que señalan tendrá "afección directa" en el área de protección del río Ouro y la Ría de Foz-Masma, hasta la creación de la planta regasificadora de Mugardos, a dos kilómetros del espacio natural de la Costa Ártabra, pasando por la construcción de un campo de golf en pleno espacio natural protegido de Ons-O Grove. La construcción de parques eólicos en Red Natura es otra de las preocupaciones de la asociación ecologista, que denuncia que un tercio de los desarrollos planteados en el concurso eólico gallego estarían en esta situación.

La contaminación sería otro de los grandes caballos de batalla. El informe de Greenpeace señala que Galicia cuenta con un sistema de gestión de vertidos y de depuración de aguas "muy deficitario" que causa "grandes impactos sobre las rías y los bancos marisqueros" y que se relaciona, entre otras cosas, con un desarrollo urbanístico "desenfrenado" que no tuvo en cuento las necesidades derivadas de los aumentos de población y con vertidos industriales sin licencia, como los realizados al río Lagares.

Así las cosas, la asociación ecologista se pregunta "dónde está el plan de ordenación del litoral" anunciado en la pasada legislatura y critica que se supedite el valor real de los espacios naturales protegidos a un "mal entendido crecimiento económico". "Puede que la declaración de un espacio protegido les sirva a los políticos para ponerse medallas sobre su apuesta por salvar la costa, pero cuando después descubren que esa protección es incompatible con algún proyecto urbanístico, intentan saltarse la norma que ellos mismos elaboraron, convirtiendo esos espacios en parques de papel, en papel mojado" denuncia la responsable de la campaña de Costas de Greenpeace, Pilar Marcos.

ZONAS EN RIESGO

En la comunidad gallega, uno de los espacios más amenazados es As Catedrais, en Lugo, a pesar de estar declarado Monumento Natural, Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y Zona de Especial Protección de los Valores Naturales de Galicia. La construcción de una planta acuícola de 42.000 metros cuadrados para la cría de pulpo --cuyas obras están paralizadas cautelarmente por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG)--, la creación de nuevas áreas portuarias y los altos niveles de zinc y plomo que registra la ría son las principales alteraciones. En la provincia de Lugo peligran también las áreas de la ría de Foz-Masma y el área del río Ouro.

En Pontevedra es el complejo formado por Ons y O Grove uno de los que corre más peligro, pese a contar con un humedal reconocido de Importancia Internacional y de que el archipiélago de Ons está incluido bajo la figura de protección de Parque Nacional. La construcción de un campo de golf, de 120 chalets en Illa de Arousa o el "desmesurado" PXOM de Sanxenxo se unen a los altos niveles de contaminación y las deficiencias de la depuradora de Sanxenxo.

A Ramallosa, las Illas Estelas, la Costa da Vela, la ensenada de San Simón o las propias Illas Atlánticas (consideradas Parque Nacional) están también bajo amenaza. La contaminación de lodos contaminados por la actividad de la ría de Vigo o los vertidos de lodos por las obras del AVE son algunos de los problemas que afrontan.

En la provincia coruñesa, los espacios amenazados son el área de Ortigueira-Mera, la Costa Ártabra, la zona Betanzos-Mandeo --amenazada por la construcción de dos macrourbanizaciones con campos de golf en Miño--, la Costa de Dexo, la Costa da Morte, el espacio Carnota-Monte Pindo, el estuario del Tambre y el complejo húmedo de Corrubedo son las áreas en peligro según el informe de Greenpeace.





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