Fuentes de la Guardia Civil encargadas de la investigación del incendio que esta madrugada calcinó por completo un cajero en Cangas confirmaron haber encontrado en el habitáculo y en sus proximidades restos de gasolina que podrían indicar que alguien prendió fuego de manera intencionada a las instalaciones. A partir de esta hipótesis, la policía científica realizó una serie de inspecciones oculares en el punto y están en plena investigación para esclarecer las causas del suceso.
A este respecto, efectivos de emergencias afirmaron haber encontrado pruebas indicativas de que el incendio fue provocado. Al parecer, el causante de los hechos pudo haber rociado el cajero con gasolina y dejó un reguero de combustible a la salida, al que plantó fuego. Según fuentes de la investigación, los agentes ya han localizado una garrafa y un mechero con los que, supuestamente, pudo ser provocado el fuego. Con todo, por el momento no existe confirmación oficial acerca de las causas reales.
HECHOS
El incendio se declaró sobre las 04,05 horas de la madrugada en un cajero de Caixanova ubicado en la avenida de Bueu, frente a la lonja. Al percatarse de las llamas varios vecinos alertaron al 112, a la Guardia Civil y a los Bomberos do Maorrazo, que se dirigieron al punto. Desde el servicio de emergencias movilizaron además e efectivos de Protección Civil. Al llegar al lugar, procedieron a sofocar de inmediato las llamas, que habían calcinado por completo la máquina y que afectaron al falso techo y a varias plaquetas.
Para acceder al interior tuvieron que romper una cristalera de la sucursal con la ayuda de un martillo, ya que la puerta de entrada se encontraba bloqueada, según confirmaron desde Protección Civil. Los bomberos lograron extinguir el incendio en unos 20 minutos, pero la nube de humo que se formó les obligó a tener que ventilar la sucursal.
Además, a la espera de que llegase el dueño para abrir la oficina, los operarios decidieron desalojar a los vecinos del bloque de viviendas, ya que el humo había accedido a través del cuadro de luces y por el hueco de las escaleras hasta el edificio. Así las cosas, evacuaron "con tranquilidade" a una veintena de personas que residían en el bloque de cinco plantas y que, poco tiempo más tarde regresaron a sus domicilios sin registrarse problemas.