El Consello da Xunta ha dado su aprobación al anteproyecto de la modificación parcial y urgente de la Lei de Ordenación Urbanística y Protección do Medio Rural de Galicia (Lei 9/2002) por el que se modifican 42 de sus 237 artículos y, entre otras cuestiones, se crean dos nuevas tipologías de núcleo rural, para englobar a agrupaciones de población que hasta el momento carecían de regulación específica.
Así, a las figuras ya reconocidas de núcleo rural histórico tradicional y núcleo rural consolidado, se crean ahora las de núcleo rural no consolidado y núcleo rural complejo. La Consellería de Medio Ambiente pretende así regular la delimitación urbanística de las 30.000 entidades singulares de población que existen en Galicia, especialmente la de los más de 10.200 núcleos que tienen un mínimo de 10 edificaciones.
Según el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, el objetivo principal
de la reforma es "adaptar a norma á realidade do mundo rural", "desbloqueando"
la construcción en estas zonas pero logrando "equilibrar" esto con la necesidad
de evitar la dispersión. "Facilítase a construción a cambio de que se faga nos
núcleos" señaló.
La futura ley también marcará que serán los propios planes generales de
ordenación los que establecerán el régimen urbanístico de los núcleos rurales,
recuperando el protagonismo de estos instrumentos promovidos por los
ayuntamientos para establecer la ordenación detallada de este tipo de zonas y
preveer el alcance de las actuaciones de carácter integral que se acometan en
ellas.
TRAMITACIÓN MÁS RÁPIDA DE LOS PXOM
La modificación de la Lei también incluye la reducción en la tramitación
autonómica de los planes de urbanismo municipal. Así, se rebajará de 3 a 2 meses
el plazo de las distintas fases de aprobación de los planes generales que
corresponden a la administración autonómica, excepto en el caso de la aprobación
definitiva de los PXOM, que continuará teniendo un plazo de 3 meses.
Además la evaluación ambiental pasará a ser parte del propio contenido de la
planificación urbanística, de modo que se tramite de manera unitaria en un único
informe y se evite tener que recurrir por separado a distintas consellerías.
Para ello se refuerza la cooperación entre los distintos departamentos
autonómicos en el proceso de documentación e información para la redacción de
los instrumentos de ordenación urbanística.
MÁS ATRIBUCIONES A LOS AYUNTAMIENTOS
Por otro lado, la reforma de la norma también dará más protagonismo a los
ayuntamientos en cuestiones de licencias, agilizando las tramitaciones. Así, se
delega en los ayuntamientos el otorgamiento de licencias para construir o
ampliar naves, silos, establos, y otras edificaciones directamente vinculadas a
las explotaciones de los recursos naturales, sin necesidad de autorización
autonómica, algo que Núñez Feijóo definió como un "recoñecemento aos concellos"
y que, apuntó, "axudará nun momento de crise ao sector agrario, sustituindo a
parálise por axilidade".
El período máximo de tiempo para otorgar las licencias de obras mayores en
suelo rústico se reducirá en un 60%, ya que únicamente se mantendrá el plazo
municipal de 3 meses, suprimiéndose los otros tres meses que se dejaban para la
autorización autonómica, así como el tiempo necesario para remitir la
documentación a la Xunta y para que ésta comunicase al ayuntamiento el acuerdo
correspondiente. En el caso de las obras menores, el tiempo máximo de licencia
se acorta un 80%, al reducirse al plazo de 1 mes para resolución por parte del
ayuntamiento.
AL PARLAMENTO EN OCTUBRE
El borrador de reforma será entregada el lunes a la Federación Galega de
Municipios y Provincias (FEGAMP). Núñez Feijóo subrayó que las reivindicaciones
"unánimes" que el municipalismo hizo al anterior gobierno autonómico, entre
ellas el "desbloqueo" de las actuaciones en el mundo rural, han sido una de las
bases tenidas en cuenta para preparar la modificación de la ley.
"Hai que pasar do bloqueo a unha tramitación áxil, de posturas paternalistas
á colaboración leal cos concellos" defendió el presidente de la Xunta, que
destacó que la reforma de la ley ayudará a "facilitar o asentamento de poboación
no rural e reducir o seu abandono fixando a que xa existe".
El anteproyecto de la modificación preparado por la Consellería de Medio
Ambiente, Territorio e Infraestruturas se remitirá a los grupos parlamentarios,
al Consello Económico y Social y otras entidades implicadas. Núñez Feijóo espera
que el texto final pueda quedar cerrado en septiembre, de modo que llegue al
Parlamento de Galicia para su debate y aprobación en ese mismo mes o en
octubre.