El presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), Carlos Antonio Fernández Castro, presidió en Santiago la conmemoración de los primeros 25 años de la Declaración de Compostela, con la que 187 alcaldes de toda Galicia se comprometieron en 1984 a impulsar el proceso de normalización lingüística. En el mismo escenario de entonces, el Hostal de los Reyes Católicos, Fernández Castro renovó el "espíritu" de aquel pacto y anunció el compromiso de los regidores municipales a "seguir liderando", dijo, el impulso de la lengua gallega.
Al acto acudieron buena parte de los artífices de la Declaración de Compostela. Alcaldes, presidentes de diputación, así como el ex presidente de la Xunta Gerardo Fernández Albor y el actual delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro. Además del titular de la Fegamp, intervinieron en el acto el conselleiro de Educación, Xesús Vázquez, y el presidente de la Asociación para a Normalización Lingüística, Xaquín Monteagudo, quien hizo un pormenorizado repaso del proceso normalizador del gallego en este último cuarto de siglo.
Carlos Antonio Fernández Castro recordó que a lo largo de los últimos años los ayuntamientos se convirtieron en "auténticas escolas de democracia", asumiendo compromisos como el de hace 25 años, "que foi o primeiro acordo en favor do uso da nosa lingua", resaltó.
Tras hacer un repaso de los objetivos marcados en la Declaración de Compostela, el presidente de la Fegamp manifestó que el objetivo es impulsar lo recogido en el Plan Xeral de Normalización da Lingua Galega, aprobado por unanimidad en el Parlamento en 2004.
Concluyó señalando Fernández Castro que la declaración hecha hoy se proclama "herdeira" del "espíritu, unidade, tolerancia e colaboración" que presidió la elaboración de la Lei de Normalización Lingüística de 1983 y de todas las declaraciones rubricadas hasta ahora. En ese marco, dijo que la Fegamp asume los principios recogidos en el Plan de Normalización, con nuevos espacios de uso del gallego en la Administración local.
PACTO POR LA LENGUA
Por su parte, el conselleiro de Educación recordó que el principio de cooficialidad de la lengua castellana y gallega lo establece la Constitución y el Estatuto y que esta última "é a lingua propia de Galicia", indicó.
Aunque reconoció que "queda moito camiño por percorrer" para normalizar el uso de la lengua gallega en el espacio local, apostó por políticas activas "para camiñar sempre da man da sociedade", resaltó, para anunciar que una de las apuestas de la consellería para esta legislatura es la creación de la primera red de dimanización lingüística local, que se pondrá en marcha el próximo año y cuyo objeto de unir los esfuerzos que desde las áreas de normalización de los diferentes ayuntamientos se vienen realizando desde hace más de dos décadas. Señaló además que "seguiremos mantendo os pasos sobre os que se construíu o pacto pola lingua".
ABANDONAR LA CRISPACIÓN
Tras hacer un amplió repaso de la historia de la normalización del gallego desde desde que aquel mes de mayo de 1984 se firmó la Declaración de Compostela, Xaquín Monteagudo advirtió que las instituciones públicas y las asociaciones cívicas que promueven la lengua y la cultura "estamos obrigados" en los momentos actuales a "evitar que se impoña a dinámica de crispación e de conflito ao tratarmos os temas lingüísticos", indicó.
Dijo además que los "sensibles equilibrios" que se fueron tejiendo y que comienzan a "desenfiarse" en los campos educativo, administrativo, jurídico, económico o de los servicios públicos o los avances en estas áreas que se van construyendo se pueden venir abajo y con ellos "a arquitectura que sostén o uso da lingua galega nestes principios do século XXI", señaló.