El Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) ha aprobado, sin ningún voto
en contra y con el respaldo de las comunidades socialistas, Canarias, Cantabria
y la ciudad autónoma de Ceuta, el nuevo modelo de financiación autonómica, que
el PP no se ha atrevido a rechazar porque les reporta más recursos.
Tras más
de cuatro horas de reunión, el CPFF ha aprobado la propuesta del Gobierno, que,
según sus vicepresidentes Elena Salgado y Manuel Chaves, mejorará e igualará la
financiación per cápita de todas las comunidades, aumentará la
corresponsabilidad fiscal y permitirá el acceso de los ciudadanos a los
servicios fundamentales vivan donde vivan.
Salgado y Chaves han resaltado que
el modelo no haya tenido ningún voto desfavorable y que con él todas las
autonomías ganan y ninguna pierde porque todas se acercan a la media, tanto las
que se situaban muy por encima como las que estaban por debajo.
El acuerdo ha
salido adelante con los votos favorables de las siete comunidades del PSOE
(Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Castilla-La Mancha, Cataluña y
Extremadura), más Cantabria (PRC-PSOE), Canarias (CC-PP) y la ciudad autónoma de
Ceuta, gobernada con mayoría absoluta por el PP.
Las seis comunidades
gobernadas por el PP -Galicia, Madrid, Castilla y León, Murcia, La Rioja y la
Comunidad Valenciana- se han abstenido, al igual que la ciudad autónoma de
Melilla, en tanto que Navarra y País Vasco, comunidades a las que no les afecta
el modelo, se han ausentado de la votación.
Al acabar el Consejo, el
responsable de Economía de la Comunidad Valenciana, Gerardo Camps, ha señalado
que "lo único bueno que tiene el nuevo sistema es que aporta más recursos a las
comunidades".
De ahí que la dirección nacional del PP haya dado instrucciones
a sus comunidades para que se abstuvieran en lugar de votar en contra. "Pero
ha sido una abstención muy crítica", ha asegurado Camps, idea en la que ha
profundizado el consejero madrileño de Hacienda, Antonio Beteta, quien ha
lamentado los términos en los que se ha aprobado el sistema, porque "es
perjudicial" para España y está lleno de "inconsistencias".
"Que hay más
dinero sobre la mesa es verdad, pero no se reparte de modo justo ni equitativo;
que ha habido tortura estadística es un hecho, porque para conseguir que un
catalán valga lo que dos madrileños ha habido que torturar mucho las cifras", ha
criticado. Ha dejado claro, sin embargo, que si no ha votado en contra es
porque existía una orden expresa de Génova: "Lo puedo decir más alto pero no más
claro", ha señalado.
La vicepresidente económica ha explicado que el Gobierno
"no ahorrará esfuerzos" para lograr que el modelo obtenga el mayor consenso
posible en las Cortes Generales, aunque la aplicación en cada comunidad
dependerá de que sea ratificado en las comisiones mixtas
correspondientes.
Chaves, por su parte, ha querido dejar claro que, "se puede
estar a favor o en contra del modelo", pero "no es legítimo" afirmar que
Cataluña sale beneficiada, ya que "no se ha llevado ni más ni menos que el
resto".
Tras recordar que esta comunidad estaba "notablemente por debajo de
la media" en financiación por habitante, Chaves ha instado a que no se utilice
el "agravio comparativo" ni el "enfrentamiento" entre autonomías, por lo que ha
pedido "madurez" y "responsabilidad", especialmente al PP.
Precisamente, el
titular catalán de Economía, Antoni Castells, ha rebatido las críticas y ha
defendido que el nuevo modelo "es el que conviene a Cataluña, pero, a la vez, es
el mejor modelo para España". Al mismo tiempo, ha criticado la abstención de
las comunidades del PP y ha advertido de que "los alineamientos no deberían ser
partidistas, sino en función de las lógicas de Estado e institucionales".
Una
reflexión compartida por el consejero de Economía y Hacienda de Canarias, José
Manuel Soria, del PP, quien ha votado a favor del nuevo modelo pese a las
órdenes de su partido porque así lo decidió el Consejo de Gobierno de su
Comunidad. Canarias aspira a que el Gobierno abra un diálogo respecto a la
diferenciación fiscal canaria, que no tiene no ni IVA ni algunos impuestos
especiales sobre el tabaco o los carburantes debido a su Régimen Económico y
Fiscal.
Pese a que todas las comunidades socialistas han respaldado el
sistema, ha habido algunas voces no tan entusiastas con la reforma del modelo,
como Asturias, cuyo consejero de Economía, Jaime Rabanal, se ha mostrado sólo
"moderadamente satisfecho" porque no se han recogido todas sus exigencias,
relativas a la ponderación de la dispersión o de la cooperación.
Salgado y
Chaves han defendido el documento porque, entre otras cosas, cuatro de cada
cinco euros se destinarán a políticas sociales.
No han querido facilitar las
cifrase y se han remitido a las comunidades si es que ellas quieren hacer
públicos sus cálculos, si bien han insistido en que dependerán del crecimiento
económico y de los ingresos tributarios.
Sólo han mencionado los 11.000
millones de euros adicionales al sistema, que suponen en torno al 10 por ciento
de los recursos totales.
Han anunciado que a finales de julio se dará a
conocer una cifra inicial de los recursos con los que podrán contar las
comunidades para que puedan reflejarlo en sus presupuestos de 2010.
Respecto
a las peticiones para que algunas variables ponderen más en el sistema, Salgado
ha precisado que "no parece fácil" introducir más ponderaciones porque ya suman
cien, y ha recordado que se ha llegado a un equilibrio. Sin embargo, ha
subrayado que la petición de Galicia de que se tuviera en cuenta a sus
emigrantes -unos 400.000- no ha podido recogerse. En cambio, sí se han
aceptado algunas reivindicaciones de Ceuta, que permitirán a la ciudad autónoma
1,5 millones de euros más.
Respecto a las críticas del PP que considera que
el modelo penaliza la bajada de impuestos, Salgado ha explicado que la propuesta
sí permite esta reducción y que no lo penaliza, si bien ha considerado que en
momento de crisis económica no es solidario disminuirlos.