El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, quiso predicar con el
ejemplo y, para llamar a los gallegos a la donación, nada mejor que hacerlo él
mismo. Con esta intención acudió al Centro de Transfusión de
Galicia, en Santiago de Compostela, acompañado por deportistas como Iván Raña,
Estefanía Hernández y Borja Bolán, así como por el secretario xeral para o
Deporte, José Ramón Lete, y la conselleira de Sanidade, Pilar Farjas.
El dirigente autonómico fue rápido en su donación. De hecho, él mismo se
sorprendió, al espetar un "que capacidade de bombeo" cuando el personal del CTG
le comunicaba que había concluido, al haber llenado la bolsa que se recoge en
cada donación. Eso sí, garantizó que su sangre se queda "en Galicia" y que no va
para Cataluña, ironizando sobre el sistema de financiación que hoy mismo se
negociará en el Consejo de Política Fiscal e Financiera.
Junto a él estaban los demás, aunque Estefanía Hernández, que acudió con
buenas intenciones a este acto, no pudo donar, por su reciente visita a México,
lo que le impide durante un periodo ceder su sangre por protocolos vinculados a
posibles enfermedades tropicales.
En todo caso, todos hicieron una llamada a los gallegos a la donación.
También el presidente gallego, quien antes, durante y después de manifestar su
solidaridad en esta materia reiteraba lemas tales como "doando sangue se salvan
vidas" o "necesitamos 500 doazóns diarias para manter a actividade quirúrxica
ordinaria".
Feijóo apeló a los gallegos para que, cada día, acudan al menos 500 tanto al
Centro de Tranfusión de Galicia como a las unidades móviles que recorren toda la
geografía gallega en la búsqueda de sangre para mantener las reservas necesarias
que permitan la normalidad en la actividad de los hospitales.
Para lograr esto, dijo el dirigente autonómico, sólo se necesita "compromiso
social, altura de miras e solidariedade". Además, insistió en la idea de que
para "doar sangue só hai que querer facelo", pues se trata de un acto "sinxelo,
rápido" que permite "atender accidentes de tráfico, partos con complicacións" e
infinidad de intervenciones quirúrgicas que se practican diariamente en los
centros hospitalarios de la comunidad.
"Doando sangue se salvan vidas", incidió al final de su intervención, donde
reiteró la necesidad de que los gallegos estén "á altura das circunstancias" y,
si están sanos, acudan a donar sangre con una periodicidad "bimensual ou
trimensual". Apeló, también, a la donación de órganos, de la que dijo que es la
"última vontade" que puede "solucionar moitas vidas".