Las investigaciones de la policía de Los Ángeles apuntan a que la muerte de
Michael Jackson fue un homicidio y las sospechas recaen en su doctor personal,
Conrad Murray, publica el portal TMZ.com.
Este medio de internet,
especializado en información sobre famosos y que fue el primero en informar de
la muerte del artista, se basa en fuentes policiales no identificadas para
afirmar que el Propofol, un potente anestésico generalmente usado en
intervenciones quirúrgicas, fue la causa principal de la muerte del
cantante.
Este sedante fue encontrado por las autoridades en la residencia
alquilada de Jackson. Según la publicación, uno de los más graves efectos
secundarios del Propofol -un fármaco sólo disponible para personal médico y
administrado por vía intravenosa- es que puede provocar un paro cardiaco si se
suministra en combinación con ciertos analgésicos, aunque podría llegar a
causarlo por sí solo en caso de que la dosis fuera exagerada.
Las fuentes
policiales consultadas por TMZ.com aseguran que hay "serios indicios" que
identifican al doctor Murray como la persona que administraba este anestésico a
Jackson. Según este medio, el abogado de Murray no ha confirmado ni denegado
si su cliente administraba a Jackson el Propofol. Murray estaba presente en
el momento de la muerte de Jackson.
La sospecha sobre un mal uso del Propofol
como causa de la muerte de Jackson también la alimentó hace dos semanas una
enfermera personal del cantante fallecido.
Según Cherilyn Lee, Jackson sufría
de insomnio y le pedía que le facilitara Propofol, conocido como Diprivan en su
marca comercial, a pesar de que al artista conocía sus posibles efectos
secundarios. "Le dije que esa medicación tenía riesgos", comentó al canal CNN
la enfermera.
Lee se negó a acceder a las peticiones de Jackson y le informó
de las consecuencias que podría tener tomar ese sedante. "Me dijo: 'Sólo
quiero dormir. No lo entiendes. Sólo quiero estar K.O. y dormirme'", relató la
enfermera, quien le contestó: "Si lo tomas podrías no despertar".