Los astronautas a bordo del Endeavour realizan una meticulosa inspección de
la cubierta térmica del transbordador en la segunda jornada de una misión de 16
días para la construcción de la Estación Espacial Internacional.
Una cámara
montada en el tanque de combustible del Endeavour registró el desprendimiento de
ocho o nueve trozos de hielo o espuma aislante durante el lanzamiento ocurrido
ayer desde el Centro Espacial Kennedy, en el sur de Florida. "Hemos visto
algunos desprendimientos de espuma", dijo Bill Gertesnmaier, jefe de operaciones
espaciales de la NASA.
El Endeavour deberá alcanzar a la EEI mañana y, tras
el acoplamiento de las dos naves a unos 385 kilómetros de la Tierra, los
astronautas empezarán la instalación de una plataforma para experimentos
científicos, que es el segmento final del laboratorio japonés Kibo, y de otros
varios repuestos y suministros para la estación orbital.
El transbordador
partió un día antes del aniversario del lanzamiento de la misión Apollo 11 que,
en 1969, llevó a los primeros humanos a la Luna. El comandante Mark Polansky
y los otros seis astronautas iniciarán la inspección a la hora 16:38 GMT, y
usarán un brazo robótico y cámaras para estudiar los paneles térmicos que cubren
los bordes de las alas y la nariz de la nave.
Las imágenes serán revisadas
por los expertos en Tierra, que si advierten problemas ordenarán una nueva
revisión antes del acoplamiento del Endeavour a la EEI.
El objetivo de ese
meticuloso examen, que se ha hecho rutinario en las misiones de los
transbordadores es detectar desprendimientos de las losetas aislantes que
pudieran haber hecho impacto en la estructura principal de la nave, un problema
que causó el desastre del Columbia.
El transbordador Columbia se desintegró
al culminar una misión científica el 1 de febrero de 2003. La investigación
determinó que una loseta perforó el ala izquierda y causó la tragedia que se
cobró la vida de sus siete tripulantes.