La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ratificó la sentencia contra Juan Carlos Lago Encisa por el crimen de una vecina de Candeán (Vigo), Maria del Carmen Casal, ocurrido en 2004, por el que la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra condenó en junio de 2008 al acusado a 32 años de prisión.
En el fallo del Supremo,se desestima el recurso presentado por el acusado por "no haber lugar", y se condena al pago de los costes.
En cuanto a la alegación del consumo de alcohol por parte del acusado, el Supremo indica en la sentencia que "no existe error del Tribunal de instancia", pues no se evidencia que el recurrente no comprendió el alcance de la ley, "conforme pusieron de manifiesto los doctores forenses en el acto del plenario". En este sentido, recuerda el dictamen de los médicos, que diagnosticaron una "personalidad de tipo esquizoide", y que este trastorno de la personalidad "no afecta a sus facultades cognoscitivas y volitivas, ni se aprecia enfermedad mental alguna que le impida conocer, saber y entender el alcance de sus actos".
Asimismo, el Tribunal Supremo considera que la sentencia de la Audiencia, respecto a la agresión sexual y el robo de objetos que portaba la víctima, es correcta y el recurso debe ser "desestimado".
Además, rechaza la presunta vulneración de la presunción de inocencia, así como la vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva.
Por otra parte, el Tribunal considera "sorprendente" el intento de modificar la calificación de robo violento por una mera falta de hurto, haciendo hincapié sobre la falta de pruebas de preexistencia de una cadena, medalla, anillo y dinero.
Así, el Supremo desestima todos los recursos y ratifica la sentencia emitida por la Audiencia Provincial de Pontevedra el 16 de junio de 2008, en la que además de la pena de 32 años de prisión, se obliga a Juan Carlos Lago a pagar una indemnización de 150.000 euros a cada uno de sus dos hijos.
CRIMEN
El suceso ocurrió sobre las 9 horas del 2 de septiembre de 2004, cuando el acusado se encontró con María del Carmen Casal en un camino forestal de Candeán. Juan Carlos Lago le exigió a la víctima que le entregara todo lo que tuviese de valor , a lo que se negó.
Seguidamente la empujó y amenazó con un objeto punzante y rodeó su cuello con una cuerda. A continuación le arrancó el bolso y le exigió que se desnudara. Le realizó tocamientos y sendas heridas en un pecho.
Luego permitió que la víctima se vistiera para, acto seguido, abalanzarse sobre ella de forma sorpresiva y por la espalda y le apretó con sus manos el cuello de manera que la derribó y golpeó la cabeza contra el suelo, produciéndole fractura del cráneo y hemorragia cerebral, rematándola luego por asfixia.