Un "pacto histórico", que desde Xunta y Gobierno central han dado en llamar "Acordo do Obradoiro", permitirá que el AVE conecte a Galicia con la Meseta en el año 2015 mediante una inversión de 4.700 millones de euros, lo que supondrá la "revolución industrial" gallega, que llega con retraso a la comunidad, pero que permitirá que las empresas ganen "competitividad". Lo admitió el ministro de Fomento, José Blanco, que firmó el convenio con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en un acto celebrado en el Hostal dos Reis Católicos, al que acudieron dirigentes socialistas y populares, y ningún nacionalista.
Blanco y Feijóo coincidieron en apuntar que este acuerdo, escrito bajo la "lealdade e o diálogo productivo" implica a los Gobiernos futuros, por lo que "debemos aislar los riesgos del vaivén político", según el ministro. Incidió en esta idea el presidente autonómico, quien aludía a la solemnidad y madurez de un "acordo formal" que "trascende aos gobernos actuais e que obriga aos futuros executivos por enriba das súas siglas".
Otra de las ideas comunes que plantearon en sus intervenciones la Xunta y el Gobierno central se refiere al AVE como una inyección de optimismo a Galicia, que ha demandado unas infraestructuras que siempre han llegado con retraso. Además de constatar Feijóo que "con vontade política é posible desbloquear primeiro e blindar despois a alta velocidade en Galicia en pouco máis dun mes", interpreta que el protocolo suscrito es "un reconocimiento a la justicia de las demandas de Galicia".
De hecho, apela al "inconformismo de los gallegos", pues cree que un logro de esto es la firma de este acuerdo, "que Galicia necesitaba para recuperar la confianza en las instituciones" y para superar el "lógico desencanto con la evolución de las infraestructuras pendientes en Galicia".
Blanco, por su parte, admitía que "no se trata sólo de viajar más rápido, ni siquiera de poder ir a más lugares en menos tiempo". En opinión del ministro lucense, lo que está verdaderamente en juego es "la afirmación de la capacidad colectiva de los gallegos para llegar a Galicia más allá de sus confines meramente territoriales". No en vano, señaló el socialista, "nuestro futuro se juega tanto aquí como en cualquier otro lugar del mundo". Habló, pues, de "unha Nova Galicia", que "terá pronto as mellores infraestruturas para non poñer límites ás súas ambicións".
Precisamente por esto, Blanco habla de una "revolución industrial" a la que "Galicia llega más tarde", con la llegada del tren de alta velocidad, que es un "objetivo de país" para el que Xunta y ejecutivo estatal se han prometido "lealdade". Además, avanzó que se concertarán otras infraestructuras también con la Xunta.
"GALICIA, CIDADE ÚNICA"
La conexión de las ciudades gallegas a través del AVE permitirá avanzar hacia la "Galicia cidade única", según el presidente gallego, quien abogó porque este acuerdo "non se converta simplemente nunha nova data", el 2015, como en su momento lo fue el 2012.
Es por esto, dijo Feijóo, que este es "un acordo" para cada uno de los años que, desde el actual, restan para esa nueva fecha fijada para el AVE. Según el dirigentes autonómico, ha suscrito un "acordo polo día a día", que contempla "prazos mínimos e inversión máxima, transparencia completa sobre o estado de inversións e obras e fiscalización a través da comisión de seguemento", que implicará una reunión anual entre presidente y ministro y citas cuatrimestrales entre el Secretario de Estado de Planificación e Infraestructuras y el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras.
También Blanco incidió en lo que supondrá esta conexión entre urbes, y apuntó que "nunca el viejo ideal de una Galicia como ciudad única, de una Galicia unida y vertebrada, habrá estado tan cerca", recordando que éstas contarán con AVE ya en 2012. Auguró, para la comunidad, que dejará de ser una "periferia o finisterre" para situarse como "coprotagonista" del "complejo mundo globalizado".
Blanco anunció, además, que se prevé dotar a Galicia de nodos intermodales para conectar las grandes urbes gallegas a modo de "columna vertebral del futuro sistema integrado de transportes de Galicia", que además de contar con el ferrocarril dispondrá de otras infraestructuras "cuyo desarrollo he acordado que concertaré también con la Xunta".