La Xunta no está dispuesta a esperar más por las obras de la autovía Carballo-Berdoias. El conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, ha lanzado un ultimátum a la UTE adjudicataria de las obras de construcción. Tiene de plazo esta semana para marcar una fecha "formal e inmediata" de inicio de las obras o la Xunta procederá a rescindir el contrato.
El departamento de la Xunta comunicó hace "más de un mes" a Ferrovial y Taboada y Ramos, que integran la UTE, que debían proceder al inicio de las obras tal y como recoge el contrato suscrito, de forma que renuncie a la solicitud de reequilibrio concesional -la UTE alega problemas financieros para acometer el proyecto-, o solicitar la rescisión del contrato de mutuo acuerdo basándose en que no puede hacer frente a las condiciones estipuladas.
"No tendremos más remedio que proceder a la rescisión unilateral
orque no podemos permitir que este proyecto vital para la Costa da
Morte siga acumulando retrasos", alertó el conselleiro en su ultimátum a la UTE, que firmó el contrato de adjudicación de la obra ya hace más de un año y colocó la primera piedra hace más de seis meses.
Al respecto, censuró que el bipartito "ya tenía constancia de los
problemas financieros de la constructora" cuando se colocó la primera
piedra. En todo caso, Hernández puntualizó que su objetivo no es
"causar problemas a las empresas", pero alertó de que tampoco se
puede permitir "que se perjudiquen indefinidamente los intereses de
los ciudadanos".