El Ayuntamiento de Santiago buscará un año más sorprender con los Fogos do Apóstolo, en una edición en la que el mensaje girará en torno a la vida y los sentimientos y en la que se emplearán más de 3.000 kilogramos de pólvora. El espectáculo, que correrá a cargo de la empresa italiana Parente Fireworks, no incluirá el efecto de las llamas en la fachada de la catedral, tal y como se había previsto incialmente, y ello para "evitar o máis mínimo dano á catedral", argumentó el alcalde, José Sánchez Bugallo.
Responsables del diseño, producción montaje y ejecución de los Fogos do Apóstolo 2009, acompañados por el regidor municipal y por los concejales Xosé Vaqueiro y Xosé Manuel Villanueva, presentaron hoy en Compostela los pormenores del proyecto, que costará 250.000 y que posiblemente verán unas 150.000 personas.
Bugallo apuntó que el espectáculo pirotécnico es "elemento simbólico e referencia da cidade", además de uno de los más antiguos del mundo, ya que mantuvo su continuidad a lo largo de los últimos 450 años.
Hasta la Desamortización de Mendizábal, cuando la plaza era algo menos de la mitad que hoy, se ocupaba de su gestión el cabildo catedralicio. Luego, se hizo cargo ya el ayuntamiento de la ciudad.
Destacó el alcalde santiagués que quienes trabajan en este espectáculo "de luz e son" se preocupan de que cada vez sea más respetuoso con el patrimonio histórico y artístico, "mantendo o atractivo, pero sin efectos negativos para a pedra", dijo, para justificar la decisión de la supresión de las llamas, que los técnicos aseguraron que no afectarían a la piedra, por estar lo suficientemente alejadas de la fachada.
FIESTA Y ARTE
El director del la exhibición pirotécnica indicó que está concebida "no sólo como expresión de alegría y fiesta, sino como obra de arte". Pólvora, luces y efectos especiales, con un formato multimedia, se concentrarán en un un espectáculo de 36 minutos y 30 segundos, repartidos en siete partes recogidas en lemas como la melancolía, los celos, la esperanza, la felicidad, la fe, el amor y, para cerrar, en el del Ave Fénix, donde sí podrán verse, aunque simuladas, muchas llamas, "como si se estuviese incendiando la catedral", indicó Manuel Cristaldi, que desarrollará un proyecto ideado por Marco Nereo Rotelli y Antonio Parente.
Cada apartado tendrá su color. En el prólogo o primera parte, los efectos serán de color oro y plata, se leerán versos de poetas fundamentalmente gallegos y desde el rectorado de la universidad se elevará un globo terráqueo, de unos ocho metros de diámetro, a una altura de 30 metros.
En la segunda, representada por el color violeta, se ofrecerán pequeños poemas elegidos por el cantautor Amancio Prada, con versos en este caso de Rosalía de Castro.
Cunqueiro o Lorca ilustrarán otros apartados, con proyecciones que irán del anaranjado al azul. Será en la parte destinada a la fe cuando se proceda al encendido de la fachada de la catedral, momento que se acompañará con unos versos de Rosalía e imágenes de la inconografía santiaguesa.
BENGALAS CONTRA EL AGUA
Aunque todos los indicios apuntan a que la noche del 24 de julio no lloverá, ninguno de los asistentes a la presentación quiso llegar a asumir la posibilidad.
No obstante, Manuel Cristaldi, aclaró que las bengalas que utilizarán en la fachada "resisten el agua", además de que no echarán humo, con lo que se reducen todavía más las posibilidades de dañar la piedra.
Como novedad, Xosé Manuel Villanueva informó que este año se entregará al público un folleto a modo de guión para seguir el espectáculo. Por su parte, Xosé Vaqueiro dio algunas pistas sobre lugares para ver los Fogos do Apóstolo, por ejemplo, desde Monte Pío, en donde pueden llegar a concentrarse 20.000 personas, las mismas que caben en la Praza do Obradoiro.