La Xunta de Galicia suprimirá el canon de saneamiento por "un tributo progresivo" en función del consumo de agua. Lo anunció el presidente del Gobierno gallego, Alberto Núñez Feijóo, quien aseguró que remitirá al Parlamento un proyecto de ley en eta materia, que tendrá como ejes fundamentales dos cuestiones: "o fomento do consumo racional da auga" -de ahí el carácter progresivo del tributo- y el "saneamento integral das rías", que ha fijado para el año 2015.
Esta medida, que contempla también una "tarifa social" para aquellos ciudadanos que tengan un "consumo baixo", se enmarca en una legislación en la que se contempla también la creación del a Axencia da Auga de Galicia, que aglutina a los dos entes que hasta ahora conformaban la administración hidráulica, que pasa de tener "dous a un organismo".
Una de las pretensiones del ejecutivo autonómico consiste en "adaptar" a Galicia a la "directiva marco da auga", y para ello busca también la implicación de los concellos en el mantenimiento de las depuradoras. No obstante, para que la comunidad disponga de un control total de las augas de su territorio es necesaria la competencia sobre la cuenca del Miño-Sil. Según Feijóo, la legislación que pretende aprobar el ejecutivo autonómico sentará las bases para la transferencia de esta cuenca la comunidad.
Feijóo aspira, con estas medidas que se implantarán en el marco hidráulico, tener una administración "máis competente" en esta materia. Según Medio Ambiente, la Xunta dispondrá antes de finales de año de esta nueva ley.
6 MILLONES
Para avanzar hacia ese 2015 como fecha del saneamiento total, el Consello da Xunta aprobó una serie de convenios que permitirán una inversión de 6 millones de euros en diferentes obras hidráulicas en Boiro, Porto do Son y Gondomar, incluidas en el plan de actuación para eliminar los vertidos en las rías.
En Boiro las actuaciones previstas consisten en la colocación de un nuevo interceptor en la playa de Barraña, dado que con las lluvias, éste se desborda y vierte directamente en la arena de la playa. Con las obras se pretende controlar las aguas pluviales y eliminar los vertidos a esta playa. La inversión prevista para esta actuación es de 3 millones de euros.
En Porto do Son se pondrán colectores generales y la estación depuradora de aguas residuales de Tarrío. La inversión prevista es de 1,9 millones y permitirá dotar a esta zona de infraestructuras para la recogida y el tratamiento de aguas residuales, hasta ahora conducidas directamente al mar.
En Gondomar se realizarán diferentes actuaciones de saneamiento en la desembocadura del río Miñor. El problema en esta red de colectores se centra en el exceso de aguas pluviales y de infiltración en la red. Por esto la EDAR carece de un funcionamiento correcto, según la Xunta. Se invertirán 1,1 millones de euros.