Aprovechando la vuelta de Amy Winehouse a la primera línea mediática, su ex
marido, Blake Fielder-Civil, cuenta ahora cómo en una ocasión la controvertida
cantante sufrió un ataque y perdió la consciencia, hasta quedar "casi muerta" en
sus brazos, después de tres días de fiesta, drogas y alcohol.
El
autodenominado productor de vídeos musicales y esposo de Winehouse hasta hace
diez días explica con todo detalle este oscuro episodio al diario "The Sun" y
califica la experiencia como "la más aterradora" de toda su vida. "Estábamos
hablando en la cama cuando le dio el ataque y los ojos se le pusieron en blanco.
Se cayó al suelo antes de que pudiera darme cuenta", prosigue
Fielder-Civil.
Entonces, continúa el joven, se vio obligado a sacarle la
lengua de la boca a la solista para evitar que se atragantara y le realizó la
respiración boca a boca. "La abracé, pensé que se me estaba muriendo en mis
propios brazos y no podía dejar que eso pasara", relata el ex marido de la
ganadora de cinco premios Grammy.
Los hechos tuvieron lugar en 2006, cuando
Winehouse decidió celebrar el éxito de su álbum "Back to Black" con una bacanal
de drogas y alcohol que se prolongó durante tres días, afirma.
Desde que
alcanzó fama mundial de la mano de la pegadiza "Rehab", Winehouse ha copado las
portadas de los tabloides británicos con sus problemas sentimentales y su
adicción a las drogas.
Hace apenas diez días, un tribunal admitió a trámite
la demanda de divorcio presentada por Fielder-Civil después de que Winehouse
apareciera acompañada por otro hombre en unas fotografías tomadas durante sus
vacaciones en la isla caribeña de Santa Lucía.