España ha realizado con éxito sus dos primeros trasplantes de riñón de donante
vivo entre una pareja andaluza y otra aragonesa, que ya han sido dadas de alta y
"se encuentran perfectamente".
Así lo ha anunciado la ministra de
Sanidad, Trinidad Jiménez, quien ha informado, en rueda de prensa, de que ambas
parejas fueron intervenidas el 21 de julio en el Hospital Clínic de Barcelona y
en el Virgen de las Nieves de Granada, el mismo día y a la misma hora.
La
Organización Nacional de Trasplantes (ONT), en colaboración con las Comunidades
Autónomas, implantó este sistema cruzado en 2008, por el que una persona que
necesite un riñón, y cuente con un donante incompatible, puede intercambiarse
con otra pareja en la misma situación.
El coordinador nacional de la ONT,
Rafael Matesanz, ha expresado su confianza en el "despegue definitivo" de esta
modalidad de tratamiento, que se realiza mediante cirugía laparoscópica muy poco
invasiva, y que liberará de la diálisis, cada año, a unos cuatrocientos enfermos
de insuficiencia renal crónica. En España hay actualmente 22.000 personas
sometidas a diálisis, de las que 4.200 se encuentran en lista de espera para
recibir un riñón.
La primera evaluación de posible intercambio
donante-receptor compatible entre sí se ha hecho entre dieciséis parejas que
cumplían todos los requisitos previstos en el programa, de las que trece
corresponden a uniones sentimentales y matrimonios.
Entre septiembre y
octubre se procederá a una nueva revisión de las parejas que quedan en lista de
espera y a las nuevas que surjan hasta la fecha de evaluación, para decidir
quiénes serán los próximos candidatos.
En la actualidad, existen ocho
hospitales en España adscritos al programa de donación renal cruzada y se espera
que en los próximos meses otros se unan al proyecto, ya que hay al menos
veintisiete equipos que efectúan trasplantes de riñón de donante
vivo.
Matesanz ha explicado que esta modalidad terapéutica se practica desde
hace más de una década en países donde la donación de cadáver es inexistente o
más baja que la española, como Corea del Sur, Holanda, Reino Unido o Estados
Unidos.
En España, país líder en donaciones de órganos, se ha producido un
cambio de perfil del donante fallecido -cada vez de mayor edad, en parte debido
al descenso de accidentes de tráfico-, que ha llevado a la ONT a potenciar la
donación en vivo.
En los seis primeros meses de este año el aumento de
donación de vivo en España ha sido de un 60 por ciento, al practicarse casi
tantos trasplantes como el año pasado -de 71 a 115-, y, según Matesanz, en 2009
"vamos a superar con creces los doscientos".
Esto va a significar que los
trasplantes en vivo alcancen el objetivo previsto por la ONT del 15 por ciento
del total de los renales, un porcentaje que actualmente se encuentra en el 7 por
ciento y que hace diez años era tan sólo del uno por ciento.
Seguramente
surgirán muchas más parejas, en opinión del experto, porque este éxito animará a
todos los pacientes con insuficiencia renal a que hablen con su familia y se
apunten a la donación directa o al sistema cruzado, contactando con su
médico.
Matesanz ha valorado el ejemplo de solidaridad interterritorial y de
coordinación que ofrecen estas intervenciones, dentro de un programa en el que
desde hace un año han trabajado unas cuatrocientas personas entre nefrólogos,
urólogos, inmunólogos, jueces y expertos en bioética, entre otros.
La
ministra de Sanidad ha precisado los requisitos para ser donante: ser mayor de
edad, estar en plenas facultades mentales y poseer un buen estado de salud.
A
su vez, el comité de ética del centro trasplantador tiene que aprobar la
donación y, por último, el donante debe ratificar ante un juez su voluntad de
ceder un riñón sin que medie condicionamiento alguno, bajo anonimato y en
presencia del equipo médico que va a realizar la intervención
quirúrgica.
Como paciente, los únicos requisitos que se exigen es padecer una
enfermedad renal que precise un trasplante y tener una pareja donante no
compatible.