El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, situó a los 90.000 funcionarios de la Administración pública gallega como "palanca de mellora" que permitirá a Galicia "saír da tormenta económica". Es por ello que se propuso impulsar en esta legislatura la "profesionalización y la democratización" de la Administración pública gallega, tras impulsar la reducción de los altos cargos.
En el marco de la clausura de las jornadas de la Escola Galega de Administración Pública (EGAP) tituladas 'Políticas públicas en tempos de crise: austeridade, eficacia e fomento da economía de Galicia', el mandatario gallego hizo de estas premisas las "máximas" del Ejecutivo gallego y, a su entender, "de calquera Goberno de Europa". En el actual escenario de crisis económica, Feijóo insistió en que el papel de los ejecutivos debe pasar por controlar "como se invirte cada euro público" y por realizar "un esforzo" en materia de contención del gasto corriente.
Así las cosas, situó como "un compromiso político e ético" el ahorro, por lo que puso como ejemplo el Plan de Austeridade impulsado por la Xunta y que permitió detraer 144 millones de euros de gastos prescindibles de las consellerías para destinarlos "a políticas sociais e a investimento productivo". En esta línea, destacó la reducción "dun 25%" del número de consellerías y de hasta un 26% en las plantillas de asesores y personal de los gabinetes autonómicos, a lo que añadió la reducción del número de delegados territoriales de la Xunta desde los 52 existentes con el bipartito, hasta los "cinco actuais". Con estos recortes, el Ejecutivo autonómico logró "disminuir en 42 millóns" la nómina de altos cargos "nesta lexislatura", según precisó Feijóo.
Consciente de que "se poden conseguir os mesmos obxectivos políticos" con menos altos cargos se mostró partidario de que la contención del gasto "impregne" todas las políticas autonómicas.
FUNCIONARIOS "PREPARADOS"
Con el fin de sacar a Galicia de la crisis económica, el presidente solicitó la colaboración de los empleados públicos a los que ve "preparados para afrontar estes retos", destacando que toda la estructura territorial de Galicia pivota sobre los funcionarios, al margen de los cinco delegados provinciales. Así las cosas, llamó a los 90.000 empleados públicos -de los que 35.000 son sanitarios y "máis 30.000" son docentes- a desempeñar su labor "con eficiencia" y a convertirse en "necesarios" para que los servicios públicos funcionen con los "menores custes posibles".
Tras mostrarse confiado en que las administraciones gallegas cuentan con "bos empregados", Feijóo hizo una apuesta por potenciar la formación contínua" y las nuevas tecnologías para que puedan dar respuesta a las demandas de los ciudadanos, "propietarios" últimos de la administración. Es por ello que se marcó como reto para esta legislatura conseguir "o desprazamento" del papel, a favor de las TIC.
En un acto al que asistió el director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez, el presidente de la Xunta insistió en fomentar en los próximos cuatro años la "democratización e profesionalización" del funcionariado, apostando por que el partidismo, "o lucro e o negocio" sean "incompatibles" con la función pública. En esta tesitura, Feijóo confió en que "a finais desta lexislatura" la comunidad gallega empezará a "ver a luz ó final do túnel" económico.