El último informe climatológico hecho público por MeteoGalicia confirma que el mes de julio fue muy lluvioso y frío para la comunidad autónoma en pleno verano. Según la unidad de predicción y observación, las precipitaciones que castigaron la geografía gallega durante julio estuvieron muy por encima de la media que mantenía este mes desde las últimas décadas. Así las cosas, la estación meteorológica situada en Santiago de Compostela registró un nivel de lluvias de 104,5 litros por metro cuadrado, una cantidad que supera el máximo histórico que se alcanzó en el 1995 con 92 litros por metro cuadrado.
Además, MeteoGalicia señala las circunstancias del caso ourensano, donde se registraron unas precipitaciones de 72,8 milímetros, una cantidad muy por encima del máximo histórico registrado en 1977, de 54 milímetros. Lo curiosos de esta situación es que en Ourense sólo llovió un día, por lo que si se prescindiese de ese día en el estudio meteorológico, se podría considerar que julio fue un mes normal o incluso seco para el interior gallego.
En el resto de estaciones de Galicia, el nivel de precipitaciones superó con creces la media prevista para julio. En cuanto a los días de lluvia, a excepción de Lugo y Ourense, el número de jornadas marcadas por las precipitaciones también supera la media prevista para las estaciones gallegas.
FRÍO POR AUSENCIA DE PERÍODOS ANTICICLÓNICOS PROLONGADOS
Las temperaturas gallegas también fueron bajas para el mes estival. Según MeteoGalicia, la razón está en la ausencia de períodos anticiclónicos prolongados que permitan que las temperaturas suban y marquen valores altos. Sin embargo, el servicio meteorológico gallego destaca que el litoral de Lugo y el norte de A Coruña marcaron los valores más altos de toda Galicia, cuando normalmente son estos puntos los que registran las temperaturas más bajas debido a la presencia de vientos de componente norte. Esto se debe a que en el mes de julio predominaron los vientos de componente sur, asociados con la llegada de borrascas.
Así, tanto las temperaturas medias como las máximas y las mínimas alcanzadas en las estaciones meteorológicas gallegas son inferiores a las medias previstas para el mes, a excepción de la estación de Ferrol que registró una temperatura máxima media de 22 grados, unas décimas superior a la media prevista para julio, situada en 21,8 grados.