El primatólogo catalán Jordi Sabater Pi, el descubridor de "Copito de Nieve", el
gorila albino que se convirtió en el símbolo de Barcelona, falleció ayer en su
casa de la ciudad condal a los 87 años de edad, según han informado a Efe
fuentes de su familia.
Sabater Pi era una de las personalidades más
relevantes de la universidad española, tanto por sus aportaciones en el campo de
la etología -la ciencia de la conducta humana y animal-, como por su dilatada
labor científica, aunque lo que le dio la fama mundial fue el hallazgo en la
selva de Guinea del primer gorila albino conocido, "Copito de Nieve".
El
primatólogo será enterrado el próximo sábado día 8 en Barcelona, mientras que la
capilla ardiente se instalará a partir de mañana en el tanatorio de Sancho de
Ávila de la ciudad.
Nacido en Barcelona el 2 de agosto de 1922, Sabater Pi
acababa de cumplir los 87 años y hacía ya tiempo que su salud se había
deteriorado de tal manera que ya no salía de su domicilio, donde finalmente
falleció ayer.
El científico se inició en la etología y la antropología de
manera autodidacta durante una estancia en Guinea Ecuatorial entre los años 1940
y 1969, cuando inició sus investigaciones de campo.
En 1966, unos indígenas
llevaron al centro Ikunde, donde trabajaba, un pequeño gorila albino que se
encontraba en muy mal estado de salud y al que Sabater Pi ayudó a recuperarse
antes de trasladarlo al Zoo de Barcelona, donde llegó a convertirse en la imagen
de esta instalación. "Copito de Nieve" murió hace siete años en el Zoo sin
que se consiguiera que tuviera descendencia albina.
Sabater Pi, que estaba
casado y tenía dos hijos, donó su importante archivo personal a la Universidad
de Barcelona (UB), de la que era catedrático emérito. Este archivo contiene
más de 2.000 dibujos, acuarelas y apuntes al natural de gran interés científico,
así como libros, revistas y objetos etnológicos que proceden de África.