El BNG considera que la modificación urgente de la Lei do Solo planteada por la Xunta va a "abrir a man" a "solucións urbanísticas aberrantes" y critica que se haya "vendido" la reforma como una respuesta a las peticiones de la FEGAMP (Federación Galega de Municipios e Provincias), ya que según los nacionalistas sólo las atiende en "cuestións puntuais" e incluso "vai na súa contra" en varios puntos.
Los nacionalistas Francisco García y César Mosquera alertaron hoy de que los cambios previstos por el Gobierno gallego supondrán cambios en la definición de suelo urbano, "relaxación" en las obligaciones impuestas a quien quiera construir en suelo rural y proliferación de "macrourbanizacións con campos de golf en lugares paradisiacos". En definitiva, temen que el Ejecutivo siga las directrices "aznarianas" y afronte un proceso de "liberalización" del suelo similar al que realizó José María Aznar cuando el PP ganó las elecciones estatales en 1996.
Desde el BNG consideran que el cambio de la Lei do Solo supondrá un "retroceso" en cuestiones urbanísticas e irá en contra del "consenso mínimo" logrado con la normativa actual, de 2004, aprobada durante mandato del PP en la Xunta y con importantes aportaciones del actual presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, cuando era Conselleiro de Política Territorial.
Francisco García, que es uno de los tres vicepresidentes de la FEGAMP, señaló que esa ley pretendió poner freno a la "dispersión" y a la "especulación", y se mostró preocupado por que ahora se "dean bandazos en cuestións de legalidade urbanística". Criticó además la "utilización do órgano representativo dos concellos galegos, a FEGAMP", por parte de la Xunta como "simple pretexto para unha modificación de calado que incide nunha falta de seguridade xurídica e de perspectiva de país". Los nacionalistas señalan además que la filosofía de la modificación va en contra de lo que el propio Feijóo defendió como conselleiro.
MODIFICACIONES
César Mosquera, representante del BNG en Pontevedra, indicó que los cambios planteados son mucho más profundos de lo que la Xunta ha dejado trascender. El nacionalistas afirmó que, entre otras cuestiones, a la hora de construir en el rural se suprimen las características obligatorias en cuanto a espacios verdes y dotaciones que sí rigen en suelo urbano, por lo que teme que los complejos de viviendas "sen espazos libres nin dotacións" "proliferen como fungos" en el entorno rural y la periferia de las ciudades, ya que "situalas en solo urbano será inviable en comparación con construir alí sen ningunha carga".
Mosquera señaló que esta medida empeorará la calidad de vida en el rural, y que resulta "absurda" porque "a calidade de vida debe ser a mesma no rural que no urbano" aseveró. Además, reveló que en la última versión de la Lei do Solo que la Xunta ha presentado a la FEGAMP ya no figuran cuatro tipos de núcleo rural, tal y como había anunciado el presidente de la Xunta tras el Consello donde se presentó el informe de la modificación, sino tres. Se mantienen el núcleo histórico-tradicional y el complejo, pero el consolidado y el no consolidado se agrupan en una única tipología, la de núcleo común, que será aquel donde la edificación alcance el 33%.
El nacionalistas advierte de que para definir estos nuevos núcleos sólo se tendrá en cuenta el número de viviendas, eliminando los criterios patrimoniales y tipológicos, y que, salvo en los núcleos tradicionales, se "suavizan" las exigencias para que las nuevas edificaciones se adapten al ambiente y a la tipología de vivienda típica de la zona.
Otro de los cambios que ha dado a conocer el BNG es la modificación de la definición de suelo urbano -"algo que parecía totalmente asentado na xurisprudencia" comentó Mosquera-, de modo que "se van poder declarar como urbanos solos que ata agora non o eran coa lei actual", lo que según los nacionalistas redundará en "menos protección ambiental" y "relaxa" las condiciones para declarar suelo como edificable. Mosquera denuncia que los representantes del BNG en la FEGAMP han preguntado a la Xunta a qué responde este cambio y "todavía estamos esperando a resposta".
Ante la falta de argumentos de la que acusan al Ejecutivo autonómico, el Bloque interpreta que los cambios planteados responden a razones diferentes a las del interés público. "Dá a sensación de que hai moitas modificacións que responden a problemas particulares, a que alguen pretende facer algo que non permitía a lei e que agora, para legalizalo, cambian a norma" acusó César Mosquera.
NORMAS DO HÁBITAT
Preguntado por la posibilidad de que la Xunta recupere las Normas do Hábitat elaboradas por el anterior Gobierno autonómico, concretamente por la Consellería de Vivenda dirigida por la nacionalista Teresa Táboas, Francisco García consideró una "boa noticia" que "se recoñeza unha conquista social desta envergadura", en referencia a que la norma garantizaba "estándares mínimos de calidade" para las viviendas "beneficiando aos usuarios e aos compradores de vivendas".
"Estas cuestións deben ter un apoio maioritario porque garanten os dereitos dos cidadáns", insistió García, que reclamó que "pasos" como los dados con las Normas do Hábitat "deben quedar como un logro adquirido".