El conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, anunció que el 2012 será el año en el que concluya el plan de sellado de vertederos (faltan 30), al tiempo que anunció la publicación, el próximo jueves, de una orden que regula la construcción de nuevas instalaciones, a las que afirma que se exigirá un menor coste ambiental.
Según las cifras aportadas por la Xunta, entre 2000 y 2008 han sido sellados 223 vertederos. En total, quedan 30 por clausurar, de los cuales 17 están en ejecución o en trámites de contratación, mientras los 13 restantes afrontan la fase de estudio. Hasta 2012, fecha en la que se prevé clausurar todas estas instalaciones, se invertirán 5 millones de euros, que permitirán la "rexeneración da totalidade dos vertedeiros de Galicia", señaló.
En este sentido, el conselleiro avanzó que irán al próximo Consello da Xunta dos actuaciones: el sellado del vertedero de Riós, por un importe de 379.000 euros, y uno de los tres que existen en el concello lucense de Pol, por importe de 154.000 euros. En total, 533.000 euros para dos acciones en esta dirección.
Mientras se aboga por el sellado de vertederos, la Xunta tiene "as portas abertas á tramitación" de los nuevos vertederos que se consideren necesarios, bien de iniciativa pública o privada. Precisamente por ello, se publicará el próximo jueves una nueva orden que "recolle un baleiro no ordenamento xurídico galego".
Las claves de este documento parten de la restricción de los vertidos que se efectúen en los vertederos, de modo que sólo vayan a parar a estas instalaciones los que no son reciclables. Asimismo, los que sí se depositen, se harán de la forma "máis inocua e segura posible".
Según informó Agustín Hernández, se plantean mayores "sistemas de control" y se evitará que la basura que llegue a Galicia desde otros puntos de España "inflúa no uso e xestión" de éstos establecida para la comunidad. El control y la vigilancia son otros de los ejes que contempla esta orden, que además regula cuestiones como la "clausura e mantenemento" de estas instalaciones.
Los objetivos, además de que únicamente se viertan productos que no se pueden valorizar, parten de optimizar los vertederos existentes en la actualidad en Galicia y de garantizar que sea "máis rentable valorizar que verter".
EL PROBLEMA DE LA BASURA
En la actualidad, según el conselleiro, hay 31 vertederos, de los cuales la mayoría (20) son para residuos procedentes de la construcción. Los 11 restantes son los más importantes (dos de residuos urbanos, siete de residuos industriales no peligrosos y dos de residuos industriales peligrosos) y los que albergan los residuos sólidos urbanos (RSU) son los que delatan los principales problemas que afronta la Xunta en esta materia.
El incremento RSU obliga a actuar a la Xunta en diferentes direcciones. Así, al tiempo que se buscan soluciones para Sogama (que sólo puede tratar la mitad de la basura que llega a estas instalaciones), se plantearán otras medidas a través del Plan de Residuos en el que trabaja el Gobierno gallego y que concluirá antes de que llegue el final del año.
Galicia mueve cada año más de 5,2 millones de toneladas de materiales, de los cuales 1 millóns de éstas son residuos sólidos urbanos. El 55,6% (559.000 toneladas) van a alguno de los dos vertederos para este tipo de basura, cuya capacidad es de 1,4 millones de toneladas. No obstante, la capacidad que les resta a éstos es de 764.000 toneladas, con lo cual se prevé que en poco más de un año no exista espacio para albergar más basura.
Entre los ejes del nuevo plan de residuos sólidos urbanos, está el incremento de la capacidad de tratamiento y la reducción del volumen de vertido. Esto lleva, a su vez, a adoptar medidas que promuevan el reciclaje y la valorización de basura. Llegar a esta situación implica, además, un periodo de ajuste. De hecho, expresó, está en marcha la "ampliación de Sogama e do vertedeiro".
LOS RESIDUOS INDUSTRIALES
Los problemas existentes en la gestión de los RSU no son extensibles a otro tipo de basura. De hecho, los siete vertederos habilitados para albergar residuos industriales no peligrosos disponen de una capacidad de 4,9 millones de toneladas. Les resta, hasta la fecha, 3,6 millones de capacidad para acoger nuevos residuos generados. Aunque cada año se generan en Galicia 4,1 millones de toneladas de estos materiales, sólo el 10% van a parar a puntos de vertido.
En el caso de los industriales peligrosos, existen dos vertederos con una capacidad de almacenamiento de 2,2 millones de toneladas. Pueden acoger 1,9 millones más. Aunque casi el 75% de los residuos peligrosos generados por la industria van a parar a vertederos, faltan años para que se agoten estas instalaciones. Galicia recibe 180.000 toneladas de esta basura.