El curso escolar para la educación de 0 a 3 años comenzará este año con las mismas "85 galescolas" que funcionaban en la época del bipartito, pese a que, según el BNG, hay otras 40 ya construidas de las que la Xunta únicamente manifestó la intención de abrir 13. Auguran, no obstante, que quedarán en 12, porque el Concello de Carballeda de Avia optó por "rachar o convenio".
Así lo manifestó el portavoz del grupo parlamentario nacionalista, Carlos Aymerich, quien señaló que "a sociedade debe saber que as prazas de galescolas que se ofertarán a principio de curso son as mesmas que deixou en funcionamento o BNG".
Con esta afirmación, reprocha que la actual Xunta no haya puesto en marcha otras "galescolas xa rematadas", algo que atribuye a que "Beatriz Mato (conselleira de Benestar) non quere dotalas dos medios materiais e persoais para que funcionen".
En este sentido, reprochó al Gobierno gallego que alegue que no hay dinero para "ampliar a cobertura da gratuidade dos libros de texto" o para dotar de mobiliario y personal las galescolas, pero sí para "subvencionar colexios privados que separan a nenos e nenas e si adoutrinan" o para efectuar la encuesta del gallego y cambiar la rotulación de las Galescolas para denominarlas ahora 'Galiñas azuis'. Por ello, mediante una iniciativa parlamentaria, el BNG pedirá información sobre el "custo económico" que implica efectuar estos cambios, así como "todas as facturas expedidas" y los "contratos asinados" al respecto.
Los nacionalistas vinculan esta situación con el hecho de que "a aposta do PP non é Galiza, non é o galego ou as necesidades dos galegos". Al contrario, opinan que "as súas apostas están noutro país, noutra lingua e en certos intereses privados", que detectan también en el "negocio da educación infantil de 0 a 3 anos". Hay, añadió, una "aposta polo ensino privado".
Además de aludir a las escuelas que ahora el PP denomina 'A Galiña Azul', se refirió a los 14 concellos que, afirman los nacionalistas, están "a velas vir" después de haber concedido terrenos para la construcción de otras tantas guarderías. Apuntó, también, que el 31 de agosto acaban los contratos de 64 profesionales de estos centros educativos y afirma que "non está garantido que se cubran eses postos de traballo".
Todo, explicó, va en la línea de "reducción de investimentos no ensino público, reducción no esforzo orzamental das galescolas e a oposición a calquera presenza do galego", un proyecto que definió como de "educación moderna avalado internacionalmente".
En relación con el actual conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, Carlos Aymerich sugirió "non tomalo moi en serio" y critica que se le haya encargado a él una responsabilidad como la de la educación en Galicia. "É coma pór en manos dun mono un arma", espetó, alegando que, en todo caso, "a culpa non é del".
"ELIMINAR O GALEGO"
Según Aymerich, el reto de los populares es "eliminar o galego" de la educación y, para ello, "non hai austeridade" que promulga. En esta idea incidió el diputado nacionalista Bieito Lobeira, quien detecta un proceso de "combater ata o exterminio ao galego" por dos conselleiros, Jesús Vázquez (Educación) y Beatriz Mato (Benestar).
Ambos, dijo, contribuyen a trasladar a la sociedad "unha imaxe perigosa", que es la "idea de que a lingua galega é estigmatizada". Así, transmiten que eliminar los símbolos que aludan a Galicia implican "neutralidade, educación en valores solidarios" y otros.
No obstante, a juicio de Lobeira la idea de colocar una 'Galiña Azul' sí responde a "un criterio político, de ideoloxización e adoutrinamento". "Esa non é a galiña azul de Carlos Casares", apuntó el diputado, sino una mezcla entre "a aguia imperial do franquismo e a gaivota do PP.
MANIFESTACIÓN EN FAVOR DEL GALLEGO
Por otra parte, el diputado Bieito Lobeira hizo un llamamiento a los padres para que "saian á rúa" a principios de curso "para defender o dereito democrático dos nenos a coñecer e dominar o idioma galego". En este sentido, aludió a la plataforma 'Queremos galego', de la que forma parte el BNG junto con otros colectivos sociales, que ha convocado una "mobilización nacional para lle facer frente" a lo que interpretan como un intento por "exterminar" el gallego.
El objetivo es lograr una "resposta popular á altura das circunstancias". En octubre, manifestó, habrá una movilización que "esperamos que sexa histórica". Para lograrlo, dijo, los nacionalistas harán "todo o esforzo para que ese proceso de mobilización sexa un éxito".