Los gestores de los vertederos gallegos tendrán que responsabilizarse de su mantenimiento durante los 30 años posteriores a su clausura, cuyo gasto se garantizará a través del pago previo de una fianza, según establece la nueva orden aprobada por la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas.
El texto, publicado hoy en el Diario Oficial de Galicia (DOG), señala que las entidades que explotan los vertederos serán responsables de clausurar estas instalaciones, para lo que se elaborará un plan de vigilancia y control que será aprobado por la Xunta.
Además, el plazo de la fase de postclausura "en ningún caso poderá ser inferior a trinta anos". En este periodo, la entidad explotadora deberá notificar "todo efecto significativo negativo para o medio" que se produzca durante los trabajos de contro, al tiempo que acatará cualquier medida correctora que establezca la Administración.
Para garantizar el pago del coste de clausura y mantenimiento, la nueva orden -presentada el pasado lunes por el titular del departamento, Agustín Hernández- indica que la Xunta exigirá una fianza "axeitada", cuyo importe figurará en la autorización del vertedero.
Asimismo, la orden también establece una serie de criterios técnicos que restringen la creación de nuevos vertederos en Galicia y prioriza las garantías ambientales y de control. En la actualidad, la comunidad gallega cuenta con 31 vertederos en fase de explotación y otras 30 instalaciones en proceso de clausura y sellado.
RESIDUOS RECICLABLES
Además, la Xunta restringirá el almacenamiento de determinados residuos en los vertederos gallegos, al tiempo que limitará la construcción de nuevas instalaciones en Galicia. El texto especifica los residuos cuyo depósito estará prohibido en todos los vertederos gallegos y entrará en vigor el próximo 26 de septiembre, un mes después de su publicación.
Entre los productos que no podrán ser almacenados en vertederos figuran los neumáticos usados (tanto enteros como en pedazos), las tierras y rocas utilizadas para la construcción o el relleno, los materiales procedentes de la extracción de minerales o todo tipo de residuos reactivos, explosivos, corrosivos o inflamables, entre otros.
Así, la nueva orden elaborada por la Administración gallega indica que los residuos admisibles en vertederos serán aquellos "non susceptibles dun tratamento de valorización final en Galicia" o bien "dun aproveitamento directo como subproduto".
Como excepción, la Xunta permitirá que los vertederos almacenen residuos valorizables cuando se produzcan circunstancias "coxunturais" del mercado que impidan la comercialización de los productos obtenidos como consecuencia de ese proceso.
Según la orden, esas circunstancias se darían en tres casos: cuando las instalaciones de valorización existentes suspendan su actividad, cuando estas plantas no puedan absorber toda la demanda, o cuando el precio del reciclaje altere "substancialmente" los costes de gestión existentes.