Los padres de la joven desaparecida el domingo en el concello ourensano de Toén, Laura Alonso, reconocieron la chaqueta que supuestamente llevaba encima su hija la última vez que la vieron.
Después de que el operativo de búsqueda lograse dar en los últimos días con uno de los móviles de la joven y con su coche, parado en una pista forestal, el hallazgo de la prenda se produjo a unos dos kilómetros de donde apareció el teléfono.
Según apuntó un miembro de Protección Civil, fue una chica quien localizó la chaqueta tirada en el lugar de Moreiras, en Toén, tras lo que la recogió. Al parecer, la joven dijo que "pasaba por allí" cuando regresaba a casa y vio la prenda. Acto seguido, la cogió y se la llevó con ella "con intención de ponérsela".
Tras enterarse del dispositivo puesto en marcha para localizar a Laura Alonso, quien habría recibido en otro de sus móviles mensajes presuntamente amenazantes por parte de su ex novio, de 32 años, la chica "entregó la chaqueta" a la Guardia Civil. Las Fuerzas de Seguridad enseñaron el hallazgo a los padres, que "reconocieron" la prenda que llevaba puesta su hija.
El operativo de búsqueda concluyó ayer sobre las 21.30 horas "sin ningunha nova pista" sobre el paradero de la joven, que estudiaba un ciclo de Formación Profesional. Desde primera hora de hoy, más de un centenar de personas integraron el operativo que se extendió a un perímetro total de nueve kilómetros cuadrados, centrándose en la zona en la que se localizó el 'Seat Ibiza' que conducía la joven la noche que se le perdió el rastro y en los alrededores del colegio público, donde apareció uno de sus móviles. Durante la jornada también se incorporaron al rastreo un helicóptero y ocho caballos del escuadrón de Caballería de la Guardia Civil.
El coordinador del dispositivo, el teniente Martín, manifestó que están "buscando cualquier indicio" que "nos pueda aclarar algo, sea un objeto, sea una prenda", porque "cualquier cosa puede ser importante para la investigación". Con todo, a última hora de la noche confirmaba que "no hemos encontrado nada", por lo que la búsqueda continúa hoy "en la misma zona" por tratarse "del punto más lógico".
A los grupos que trabajaron ayer en la búsqueda se sumará hoy un equipo de buzos especializados, que ya trabajó en el río Miño el miércoles. Además, también continuará sobrevolando la zona un helicóptero, respecto al que el teniente Martín apuntó que contribuye "muy mucho" a la búsqueda, puesto que "consiguen perspectivas que de otra forma nos serían imposibles". Y es que la zona se caracteriza por su "orografía complicada, por la presencia de piedras y de una abundante maleza que dificulta los trabajos".
Según explicó, para agilizar las tareas se organizaron "diferentes grupos a los que se asignó una zona determinada". Además, de miembros de la Guardia Civil y de Protección Civil, también participaron los vecinos y amigos de la chica, quienes, junto a los padres de Laura, iniciaron por su cuenta la búsqueda en la jornada del domingo al ver que la joven no aparecía.
Pese al cansancio físico, el teniente explicó que "estamos con ánimos y estamos con mucha moral".
HECHOS
Laura Alonso desapareció durante la madrugada del pasado domingo cuando regresaba en su vehículo desde a A Valenzá (Barbadás) hasta la parroquia de Xestosa (Toén), donde reside con sus padres, después de tomar algo con sus amigos.
Tras despedirse de ellos, se dirigía a su casa, pero en este tramo se le perdió la pista porque nunca llegó a su domicilio. Sus padres dieron la voz de alarma al día siguiente, al ver que la joven, de 19 años, no había regresado.
Las labores de búsqueda dieron sus primeros frutos el lunes por la tarde, cuando el dispositivo localizó el turismo de la joven en una pista de Alongos, una parroquia de Toén. El turismo estaba debidamente cerrado y aparcado, sin que se apreciasen signos de violencia.
Aunque en un primer momento las labores de búsqueda se centraron en los alrededores de la pista donde apareció el coche, el pasado martes localizaban su teléfono móvil en las inmediaciones del colegio de Toén, que se encuentra a una distancia aproximada de 4 kilómetros de la pista donde se halló el turismo.