Centenares de personas participaron en la concentración silenciosa que tuvo lugar en la Praza Maior de Ourense para condenar el asesinato de la joven Laura Alonso.
Al acto acudieron numerosas personas a título personal encabezadas por la corporación municipal de Ourense, con el alcalde, Francisco Rodríguez, a la cabeza, y el Subdelegado del Gobierno en Ourense, Camilo Ocampo.
Asimismo, también asistieron miembros de los diferentes grupos políticos y de la Policía y Bomberos de la ciudad, que guardaron tres minutos de silencio por el asesinato de la joven Laura Alonso, condenando con su apoyo esta terrible tragedia que ha empañado toda la provincia ourensana y, especialmente, al municipio de Toén.
Tras la concentración silenciosa, el alcalde de Toén, Amancio Cid, destacó la “gran conmoción” en la que está “sumido” el pueblo de la joven y todos aquellos que conocían a la joven Laura Alonso.
El regidor municipal pidió “ayuda a todos los medios, a los vecinos, a todos en general” para que “echen una mano para tratar de normalizar la vida emocional del municipio que nos va a costar muchos días”. “Establecimos tres días de luto oficial, pero esto va a durar bastante más, en el corazón de los vecinos y de las familias”, señaló el regidor municipal.
En su intervención, al alcalde de Toén manifestó que tras lo sucedido, en la actualidad “hay dos familias que lo están pasando horroroso” y, aseguró, que no sabría “en cuál preferiría estar en caso de tener que ponerme en ese caso”.
Amancio Cid también agradeció a la Guardia Civil la “profesionalidad" con la que pusieron en marcha el dispositivo de búsqueda de Laura Alonso y la celeridad con la cual fue identificado el presunto homicida.
El presidente da Deputación de Ourense, José Luis Baltar, por su parte, mostró también sus “condolencias e pésame” por el asesinato de la joven en la concentración que tuvo lugar en la Praza Maior de la capital de As Burgas.
En su intervención, Baltar Pumar se hizo eco del sentir "unánime" de la sociedad ourensana, para expresar “a repulsa máis absoluta" ante este tipo de hechos, “que provocan a morte inútil dunha persoa nova e que deixan destrozada para sempre a unha familia”.