Un total de 27 personas perdieron la vida en el mes de agosto en las carreteras gallegas, la mayoría de las cuales resultaron ser conductores (17), según los datos recabados por AGN.
En uno de los meses del año con mayor volumen de desplazamientos con motivo de las vacaciones estivales, las estadísticas de la Dirección General de Tráfico (DGT) revelan que 26 de estos ciudadanos perdieron la vida en 25 siniestros contabilizados en carreteras interurbanas de la comunidad, seis más que en el mismo mes del año pasado. La mitad de ellos, 13 individuos tenían más de 56 años.
Por provincias, la mayor parte de los siniestros se registraron en A Coruña, donde diez personas perdieron la vida en otros tantos accidentes. Por detrás se sitúa Ourense, donde hubo que lamentar la muerte de seis personas en otros tantos siniestros. En Pontevedra, el informe de la DGT cifra el número de víctimas mortales en cinco, registradas en otros tantos accidentes. Con un suceso menos, en Lugo otros cinco ciudadanos fallecieron en las carreteras.
En lo que va de año, el número de víctimas mortales asciende ya a 132 en carreteras interurbanas. Así las cosas, el balance de 2009 es netamente peor que el correspondiente a 2008, cuando 120 personas habían fallecido en los ocho primeros meses del año como consecuencia de accidentes de tráfico. Este dato implica un repunte de un 9% de la siniestralidad viaria en Galicia.
Con todo, el balance aún es más negativo si se incorporan las personas fallecidas en los sucesos acaecidos en vías urbanas, con lo que el cómputo total de víctimas mortales asciende ya a 139 en los ocho primeros meses del año.
Nuevamente, la provincia de A Coruña registra el dato más preocupante, con 57 víctimas mortales; por delante de Pontevedra, con 35 fallecidos; de Lugo, con 22 y de Ourense, donde la carretera se cobró la vida de 21 personas, según la DGT.
La comparativa mensual revela que el mes de agosto fue el peor en materia de siniestralidad viaria desde 2008, superando la estadística de febrero de este año --cuando Tráfico contabilizó 20 fallecidos-- y la de abril de 2008, con otros 20 muertos.
En cuanto a edades, destaca el hecho de que 13 personas, la mitad de las víctimas registradas por la DGT tenían 56 o más años. Dentro de este espectro de edad, seis personas superaban los 65 años. En cuanto al resto de grupos de edad, en el tramo de menos de 25 años los muertos fueron tres, mientras que entre 25 y 35 el balance asciende a cuatro. En cuanto al colectivo de 36 a 55 años, seis personas fallecieron al verse implicadas en siniestros viarios.
MAYORITARIAMENTE HOMBRES Y CONDUCTORES
En el octavo mes del año, 23 de las víctimas mortales fueron hombres, frente a solo cuatro féminas. Además, según los datos recabados por AGN, 17 de los fallecidos eran los conductores de un turismo o una furgoneta, mientras que otras cuatro personas pilotaban una moto cuando perecieron. Otros tres individuos murieron cuando viajaban como acompañantes.
En un mes en el que en la red viaria de la comunidad no se produjo la muerte de ningún ciclista, sí perecieron tres peatones.