Los tres grupos parlamentarios aprobaron en pleno una proposición no de ley -presentada por el PPdeG y transaccionada con la oposición- para instar a la Xunta a impulsar la prescripción y uso de medicamentos genéricos en los ámbitos de atención primaria y especializada, reclamando que se elabore un plan de impulso al respecto en un plazo máximo de seis meses.
El diputado del PPdeG Miguel Santalices defendió el "aforro importantísimo" que supone el uso de genéricos, cifrándolo en más de 150 millones de euros al año, e hizo un repaso por los estudios científicos que apuntan a que los medicamentos de marca no son "nin máis seguros nin máis beneficiosos" que los genéricos y que son "ata 10 veces máis caros".
Desde el BNG, Ana Luisa Bouza coincidió en destacar el ahorro que supone el uso de genéricos y, además, el hecho de que postulan la "independencia da sanidade pública respecto das multinacionais do sector". Con todo, calificó de "pouco ambiciosa" la propuesta del PP y abogó por incluir medidas a mayores, como regular la publicidad, controlar los incentivos de los laboratorios a la prescripción de medicamentos, impulsar la receta electrónica o difundir su uso entre las familias.
Por su parte, el diputado del PSdeG Modesto Pose se mostró dispuesto a llegar a un acuerdo sobre el tema alegando que el fomento de genéricos es la "dirección" que hay que seguir para contener el gasto farmacéutico, gasto del que el propio Santalices había señalado que está liderado por los gallegos.
Pose, al respecto, le recordó al PPdeG que durante los años de gobierno bipartito se redujo en un 60 por ciento el incremento anual del gasto farmacéutico. "Seguro que na prescripción de xenéricos non se apretou o suficiente o acelerador
Pese al acuerdo entre los tres grupos, el debate también dejó espacio para los reproches cruzados sobre gestión sanitaria, con críticas a la supresión de la autoconcertación hospitalaria por parte del PSdeG y con las acusaciones del diputado del PPdeG de que habían recibido "como herdanza" del bipartito "a peor sanidade de España e o peor gasto farmacéutico".