El hombre de 62 años que falleció tras caerle encima un alud de tierra en
Trazo (A Coruña) ha sido identificado como José Antonio Noya López, uno de los
propietarios de la empresa Canteiras Miramontes, ubicada en Compostela, informó
a Efe el alcalde de Trazo, José Dafonte.
El accidente ocurrió en el lugar de
Vixou de Abaixo, en la parroquia de Xavestre, donde José Antonio trabajaba desde
aproximadamente las seis de la tarde en una finca de su propiedad, no
relacionada con su empresa, colocando tubos en una zanja para canalizar el agua
de un depósito.
El empresario estaba solo en la finca cuando le sorprendió el
alud y "nadie lo echó en falta hasta la noche", continuó Dafonte, quien precisó
que en su casa creían que estaba en la finca, y de hecho su vehículo se
encontraba en la zona. Sin embargo él no aparecía, por lo que su familia dio
el aviso a los servicios de Emergencia sobre las 22:30 horas.
Tanto su mujer
como sus tres hijos se encontraban en el lugar del suceso mientras los bomberos
trataban de hallar al hombre, añadió Javier Castiñeiras, concejal en Trazo y
vecino del empresario.
Dada la longitud de la zanja, unos 50 metros de largo
y 15 de profundidad en su punto más alto, fue necesaria la presencia de tres
perros de la agrupación de voluntarios para precisar si José Antonio estaba allí
y dónde, detallaron estos efectivos a Efe.
En las tareas de rescate, que se
prolongaron hasta las 06:00 horas, hubo un "foco de esperanza" ante una gran
piedra, de unas cinco toneladas, que los técnicos decían que quizá hubiera hecho
de paraguas para crear una burbuja de aire, dijo Castiñeiras. No fue así, la
tierra finalmente lo aplastó, por lo que los bomberos lo rescataron ya
muerto.
En estos momentos su cadáver permanece en el Hospital Clínico de
Santiago, donde se le está practicando la autopsia. Está previsto que mañana
reciba sepultura en Trazo, pueblo que acogió consternado la noticia porque el
empresario era "muy conocido" en la comarca compostelana, concluyó el
concejal.