El Ministerio de Medio Ambiente asegura que el Plan de Acuicultura de 2005 de la Xunta de Galicia carece de una evaluación ambiental, que diferencia de una concesión administrativa para instalar tomas de agua y tuberías, pues asegura que fue esto lo que difundió ayer la Xunta de Galicia. De este modo, el Gobierno central niega haber dado ningún respaldo ni visto bueno al este plan.
Lo aseguró la ministra, Elena Espinosa, tras un acto celebrado en Baiona, donde en el que aseguró que ayer mismo había mantenido una conversación con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, para aclarar determinados aspectos. Aunque rehusó "entrar en polémicas", aseguró que el Ministerio tiene a diposición "de quien quiera" los documentos "para que se pueda comprobar la veracidad de mis palabras" cuando niega la existencia de un respaldo de su departamento al Plan de acuicultura.
Además, advierte sobre el asunto de Cabo Touriñán, dado que el Ministerio "no tiene competencias" para determinar si una planta estará en este lugar o no. "Eso es una competencia exclusiva de la Administración autonómica, del presidente de la Xunta y de su equipo de Gobierno". "Nosotros, apuntó, "podremos dar nuestra opinión, pero no condicionar".
APOYO DE TRES MINISTERIOS
Por su parte, la Xunta de Galicia asegura que la planta de Touriñán dispone de informes favorables de tres ministerios del Gobierno central, entre los que encuentra uno de Medio Ambiente que avala la construcción de esta piscifactoría. Otros informes los emiten Fomento y Defensa.
El Gobierno gallego asegura que el 19 de julio de 2005 Pesca remitió la declaración de impacto ambiental requerida por Costas y emitida por la Dirección Xeral de Calidade e Avaliación Ambiental de la Consellería de Medio Ambiente. Según aseguran, cumplían con todos los requisitos que la Dirección General de Costas solicitaba y "non se entendería que o Ministerio dera unha concesión para a ocupación de dominio público marítimo terrestre se o proxecto non cumprira cos requisitos legais vixentes".
CRÍTICAS POR FALTA DE RIGOR
Tanto la Xunta como el Ministerio se han cruzado críticas por "falta de rigor" o por "intentos de confusión informativa", mutuamente. La Xunta manifestó su "malestar" porque considera que falta "rigorosidade" en la información emitida por parte del Gobierno central, en un momento "no que o avance na acuicultura en Galicia faise importantísimo tras unha parálise de preto de catro anos neste sector estratéxico da economía galega", señalan.
El Ministerio, por su parte, afirma que la Xunta juega a la "confusión informativa", haciendo pasar "una concesión administrativa del uso de dominio público para la instalación de tonas de agua y tuberías por una autorización medioambiental", cuando "nunca se respaldó al Plan de acuicultura" de la Xunta de 2005 por parte del Ministerio de Medio Ambiente.