Tal y como se esperaba, las series "Mad Men" y "30 Rock" repitieron como las
mejores series de drama y de comedia, respectivamente, en la 61 edición de los
premios Emmy, que dejó a "Little Dorrit" como el formato más galardonado en una
gala sin apenas sorpresas.
"Little Dorrit" es una adaptación de la novela de
Charles Dickens a cargo del canal BBC, que se alzó con siete estatuillas, entre
ellas las de mejor mini-serie, mejor dirección (Dearbhla Walsh) y mejor guión
(Andrew Davis). Las predicciones tampoco fallaron con los premios de Bryan
Cranston y Glenn Close, que se llevaron las categorías de mejores actores de
drama, por sus trabajos en las series "Breaking Bad" y "Damages",
respectivamente.
Ambos consiguieron estas mismas distinciones en
2008. "Éste es probablemente el mejor papel de mi carrera", declaró Close.
"Es un enorme privilegio formar parte de esta comunidad. Somos actores y vamos a
donde haya buenos guiones", añadió.
La única gran sorpresa de la noche la
protagonizó la australiana Toni Collette ("United States of Tara"), que
consiguió el título de mejor actriz de comedia, categoría en la que Tina Fey
partía como favorita, por "30 Rock". "Quiero dar las gracias a Steven
Spielberg -productor ejecutivo de la serie- por dejarme ser parte de su
imaginación, y a Diablo Cody -creadora del 'show'- por su originalidad",
manifestó la intérprete.
Por su parte Alec Baldwin repitió éxito y volvió a
conseguir, al igual que en 2008, la estatuilla al mejor actor de comedia, por
"30 Rock". El intérprete dedicó el premio a Lorne Michaels, productor del
formato: "Eres el mejor jefe que se puede tener".
En la categoría de mejores
intérpretes secundarios de drama los galardonados fueron Michael Emerson, por
"Lost", y Cherry Jones, por "24", en tanto que Jon Cryer y Kristin Chenoweth
hicieron lo propio en el terreno de comedia por "Two and a Half Men" y "Pushing
Daisies", respectivamente. Emerson, que se mostró tan enigmático como su
personaje de Ben Linus en esa serie, dijo sobre el escenario: "Hace cuatro años
volé a Hawai para hacer un papel como invitado, y ahora es el papel de su
vida".
Chenoweth, visiblemente nerviosa, agradeció el galardón entre mohínes
y lágrimas: "Gracias a la Academia por premiar a una serie que ya no está en
antena", afirmó la actriz, mientras que Cryer tuvo que soportar las bromas de
Neil Patrick Harris, candidato en su misma categoría.
Asegúrate de que tu
nombre está realmente en el sobre", le gritó entre risas Harris, que cumplió en
su papel como maestro de ceremonias y que incluso recibió elogios por parte de
miembros de la audiencia, como el cómico Jon Stewart.
Stewart, premio Emmy al
mejor guión de un espacio de variedades, por "Comedy Central", manifestó que
normalmente estas ceremonias "apestan", pero que sin embargo Harris estaba
haciendo un trabajo "estupendo".
La gala duró tres horas y en ella hubo
varias referencias a la potencial audiencia de la gala y a la emisión del
partido de fútbol americano que disputaban en esos mismos instantes los Giants y
los Cowboys, que probablemente restó espectadores a la ceremonia.
Entre otros
galardones destacaron los conseguidos por el irlandés Brendan Gleeson y la
estadounidense Jessica Lange como mejores actores de mini-serie o película para
televisión, por sus trabajos en "Into the Storm" y "Grey Gardens",
respectivamente. "Este papel es un regalo y ya no me llegan tan a menudo",
admitió emocionada Lange, quien se acordó de la coprotagonista de la película,
Drew Barrymore. "Gracias a mi otra mitad, por tu talento y tu corazón. Se lo
dedico a todas las madres y las hijas", concluyó.
En las categorías de
mejores actores secundarios de mini-series o películas, las estatuillas fueron
para Ken Howard y la iraní Shohreh Aghdashloo, por "Grey Gardens" y "House of
Saddam". "Grey Gardens", que obtuvo seis Emmy, consiguió el galardón a la
mejor película hecha para televisión.
Además el número musical con el que se
abrió la última edición de los premios Oscar, protagonizado por Hugh Jackman,
obtuvo el Emmy a la mejor música y letras originales.