La conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, aseguró en el pleno de la Cámara que la obligación de devolver al Estado 1.900 millones de euros por las liquidaciones negativas de 2008 y 2009 "lastraría" las cuentas gallegas hasta 2015, y lamentó que el Gobierno central hubiese optado por una "orzamentación expansiva e irreal" que ahora obliga a Galicia a "devolver, no peor momento, un préstamo que non pedimos" y que, según cifró, corresponde al presupuesto de tres consellerías.
Fernández Currás, que compareció a petición propia en el Parlamento gallego, criticó que "o Estado non está a facer outra cousa que trasladarnos o seu déficit", después de haber realizado unas previsiones presupuestarias "de costas á realidade" e "insolventes". Las consecuencias de los "erros" estatales, continuó la conselleira, "ímolas pagar as comunidades autónomas", en lo que calificó de "ataque aos principios de autonomía, suficiencia financeira e lealdade institucional".
Asimismo, la conselleira puntualizó que las declaraciones del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en las que indicaba que Galicia no tenía dinero para devolver al Estado, no son un llamamiento a la "insubmisión" como denunció la diputada del PSdeG, María José Caride. Con todo, Fernández Currás tuvo que señalar que Feijóo había especificado hoy --en una entrevista radiofónica-- que lo que propone la Xunta al Estado es "sentarnos a falar e alomenos adiar os pagos que nos piden".
En su intervención, Fernández Currás informó de que el pago de las liquidaciones negativas de 2008 y 2009 se irá descontando a partir de 2011, en un plazo de 48 meses (cuatro anualidades, hasta 2015). Estos datos sirvieron a la portavoz económica del grupo socialista, María José Caride, para corroborar que, en realidad, la Xunta "ten marxe de manobra" para las cuentas del próximo año 2010, por lo que reclamó al Gobierno gallego que "deixe de divulgar unha imaxe catastrofista de Galicia, non dimita de gobernar e traballe para dinamizar a economía".
Caride mostró la "sorpresa" de su grupo por las declaraciones de Feijóo, que calificó de "exercicio de irresponsabilidade e chamamento á insubmisión ás normas", y criticó al presidente autonómico de presentar a Galicia "como unha comunidade en bancarrota, perxudicando a imaxe deste país". La diputada socialista recalcó que la devolución no debe realizarse hasta 2011 y pidió a la Xunta que "non perda o tempo poñendo excusas e presente un programa contra a crise".
Por su parte, el portavoz económico del grupo parlamentario del BNG, Fernando Blanco, coincidió con Caride en que es "irresponsable" insinuar que Galicia no pagará la deuda al Estado. Al respecto, Caride había equiparado esta idea con una llamada a que los ciudadanos no paguen sus impuestos de la Renta porque no se abonan hasta el año siguiente.
FEIJÓO CRITICA UN MODELO DEL PROPIO PP
Fernando Blanco recalcó que el modelo de financiación vigente que ahora critica Feijóo es del 2001 y fue aprobado por el Gobierno popular de José María Aznar, y aprovechó para reclamar un mayor autogobierno financiero para Galicia. "Estamos dacordo en que na política económica de Galicia non debe haber interferencias do Estado", apostilló el diputado nacionalista, que resaltó que Euskadi "non ten estes problemas".
El representante del BNG lamentó que Feijóo tuviese soluciones para todo antes del 1 de marzo y ahora no tenga ninguna. "Vostedes de que están aquí, de ouvintes?", se preguntó, coincidiendo con Caride --que había acusado al PP de pasar "das contas da leiteira ás cortiñas de fume"-- en criticar que busquen excusas para no gobernar.
ILUSIÓN FINANCEIRA
Por su parte, el portavoz económico del PP, Pedro Puy, acusó al Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero de "xerar unha ilusión financeira pola cal o Estado se endebeda a 15 anos e esixe ás comunidades autónomas o que lles prestou, sen consultalas previamente, nun prazo de cinco anos". Puy Fraga se preguntó si las autonomías deben "soportar os erros de Madrid".
La liquidación negativa de 2008, de 595 millones de euros, debe comenzar a devolverse en el ejercicio de 2011, en cuatro anualidades de 149 millones hasta 2014. Por su parte, la liquidación negativa de 2009 --que se prevé ascienda a 1.300 millones de euros-- tendrá que reintegrarse a partir de 2012, en cuatro pagos de 325 millones de euros anuales hasta 2015.